¿Quien era Mateo? El Apóstol que sólo habló de Jesús en su Evangelio

¿Quien era Mateo? El Apóstol Evangelista. Nació en Judea, en el Siglo I. Jesús le impuso el nombre de Mateo, que significa «don del Señor». Mateo es citado en los Evangelios como Leví, hijo de Alfeo o Cleofás, publicano y recaudador de impuestos en Cafarnaúm (Mateo 9,9, Marcos 2,14, Lucas 5,27-29). Mateo residía en Cafarnaúm, ciudad de una gran importancia comercial por estar situada en la gran ruta recorrida por las caravanas de viajeros entre Siria y Egipto, y, también, a causa de su proximidad a la frontera que separaba el territorio de Filipo del de Herodes Antipas. Mateo ejercía como recaudador de impuestos en nombre de Herodes.

¿Quienes fueron los 12 Discípulos que siguieron a Jesucristo?

Jesús va a Mateo y lo llama a seguirlo

Al entrar Jesús a Cafarnaúm, fue allí que vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado en el lugar donde cobraba los impuestos para Roma, junto al mar de Galilea, y Jesús le dijo: «Sígueme«. Entonces Mateo se levantó prontamente y lo siguió.

Mateo se despidió con un suntuoso banquete de sus amigos y de su vida pasada. Jesús estaba comiendo en la casa, y muchos de los que cobraban impuestos para Roma, y otra gente de mala fama, llegaron y se sentaron también a la mesa junto con Jesús y sus discípulos.  Al ver esto, los fariseos preguntaron a los discípulos:

¿Cómo es que su maestro come con cobradores de impuestos y pecadores? Jesús lo oyó y les dijo: «los que están buenos y sanos no necesitan médico, sino los enfermos». Vayan y aprendan el significado de estas palabras: “Lo que quiero es que sean compasivos, y no que ofrezcan sacrificios.” Pues yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

Su Evangelio luego de que Jesús subió al cielo

El Nuevo Testamento no aporta más detalles biográficos sobre su persona, si bien la tradición indica que evangelizó Judea y, posteriormente, fue misionero en Etiopía y Persia. Al parecer, vivió largos años en Antioquía, donde escribió su Evangelio, que, por su destacado interés eclesiástico, permite vislumbrar la realidad de una comunidad ferviente y disciplinada, esencialmente judía en cuanto a su origen, pero alentada por un vivo ímpetu misional.

Mateo se trasladó, según la tradición, después de «recibir el poder del Espíritu Santo» a Etiopía a predicar el Evangelio. Realizó muchos milagros y se convirtieron al cristianismo la familia real, miembros de la corte y muchos creyentes del pueblo. Probablemente predicó también en Persia. Según la tradición, murió martirizado. Unos le atribuyen la evangelización de Arabia, Persia y Etiopía. También se le cita con los pontos y los macedonios, e incluso que se libró de morir ante los antropófagos (personas que comen carne humana). Unos dicen que murió quemado en la hoguera -muchas leyendas coinciden en este punto- e incluso que fue decapitado.

El nombre ¡Mateo!, estará escrito por la eternidad en uno de los fundamentos de la muralla de la nueva Jerusalén». (Apoc.21:14).