4 Aspectos de cada uno de nosotros que Dios conoce. Basado en Salmos 139

Como todo buen Padre, Dios conoce cada aspecto de nosotros, tanto, que muchos, ni nosotros mismos conocemos. Nuestro Padre Celestial está personalmente en cada uno de nosotros, como sabemos Dios quiere lo mejor para sus hijos, por eso le interesan los detalles que forman parte de nuestra vida. En Salmos 139 aparece con frecuencia esta realidad.

Dios es nuestro creador, por eso nos conoce desde mucho antes de llegar al mundo, así mismo es nuestro fiel acompañante. Analicemos y meditemos sobre 4 aspectos específicos de nosotros que Dios conoce a la perfección, y que aparecen en Salmos 139. Entonce demos gracias a Dios no solo por conocernos, sino porque a la vez nos ama queriendo ser nuestro amigo fiel quien nos cuida y nos guía por la eternidad.

Aspectos que Dios conoce de cada uno de nosotros

Para empezar te voy a mencionar el Salmo al que haremos referencia;

«Oh DIOS, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh DIOS, tú la sabes toda. Detrás y delante me rodeaste, y sobre mí pusiste tu mano. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo comprendeR». Salmos 139:1-6.

-DIOS CONOCE LO MÁS INTIMO; Aquí David nos menciona que Dios es un vigilante personal interesado por todo lo relacionado con nosotros; sus hijos. Así mismo nos resalta que nuestro Padre Celestial conoce hasta lo más intimo y secreto de nuestra vida, conoce lo que acontece en nuestro corazón, sabe todas las intenciones incluso antes de hacerlas. Dios conoce lo que hacemos cada día, nuestro trabajo y nuestro descanso. Además conoce lo más profundo de lo que pensamos, las palabras que mencionamos, aún antes de decirlas.

Por conocer toda nuestra intimidad coloca Su mano sobre nosotros, pues Dios sabe que es su guía la que necesitamos su infinito amor y protección. 

¡Gracias, mi Señor, por cuidarme y amarme!

-DIOS CONOCE TUS LUCHAS;

«¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, Aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aún la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz». Salmo 139:7-12.

El salmo demuestra que Dios es omnipresente, que no importa donde estemos, aún queriendo alejarnos de Él, ahí esta su presencia, que no hay hueco donde escondernos del cuidado de nuestro Padre Celestial. Dios sabe perfectamente que nos frustra y las batallas que luchamos sin dejarnos solos ni un instante. Por eso conoce cada aspecto de nosotros; porque es omnipresente.

-DIOS CONOCE EL PROCESO DE FORMACIÓN DE TU CUERPO;

«Porque tú formaste mis entrañas;
Tú me hiciste en el vientre de mi madre». Salmo 139:13.

Dios nos conoce desde antes de llegar al mundo, pues formó con mucho detalle y cuido nuestro cuerpo. Somos su especial creación y más amada, nos hizo a su imagen y semejanza; puedes verlo en Génesis 1:26-27.

Definitivamente somo su creación más cautelosa, nos hizo meticulosamente, con sus propias manos, manos de amor puro. Imagínate formar cada uno de los huesos, las venas, las células, cada órgano con su respectiva función, magnifico ¿No? digo de admiración. El amor de Dios por cada uno de nosotros es inmenso su misericordia y bondad es infinita, a cada uno nos creó con un propósito especial; lee Salmo 138:8.

-LAS EMOCIONES LAS CONOCE DIOS PERFECTAMENTE;

«De cierto, oh Dios, harás morir al impío;
Apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios. Porque blasfemias dicen ellos contra ti; Tus enemigos toman en vano tu nombre. ¿No odio, oh Dios, a los que te aborrecen, Y me enardezco contra tus enemigos? Los aborrezco por completo; los tengo por enemigos. Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, guíame en el camino eterno». Salmo 139:19-24.

Aquí David expresa ante Dios sus más fuertes emociones y frustraciones que tenía en lo más profundo de su ser. Habla con tranquilidad porque sabe que Dios ya las conoce, pues para Dios no hay nada oculto. Nuestro Padre eterno sabe cuales son nuestras emociones y además es justo. Esto nos abre la posibilidad de hablar también a Dios con toda tranquilidad, podemos expresarle todas nuestras dudas y las cosas que consideramos injustas esperando con fe la justicia de Dios. 

¿Qué piensa Dios de mi? El futuro que esperas lo tiene

Busca a Dios fervientemente y Deja que examine lo más intimo y profundo de tu ser y deja que te guíe por su sendero, el camino eterno.

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