6 terribles consecuencias de caer en Pecado

El Pecado es lo que más aborrece Dios, si lo cometes perderás todo beneficio Divino. Cuando cometemos algún pecado irritamos grandemente a Dios, nos hacemos reos de muerte, afligimos al Espíritu Santo, pisamos temporalmente el ejercicio de la Fe, lastimamos de manera grave nuestra conciencia, y perdemos a veces por un tiempo el sentimiento de su gracia.

Nuestro pecado tiene consecuencias, no es gratis, y son facturas caras que hay que pagar. A medida que vayas revisando esas facturas que Dios te va a pasar, estoy seguro que te vas a ir apartando de corazón de esos caminos.

 

Consecuencias del Pecado

-Molestamos a Dios; Nuestro Pecado ofende inmensamente a Dios. No creas que Él no está pendiente de lo que hacemos, Dios siempre, como todo buen Padre, cuida de sus hijos. De ese modo se interesa por nosotros y por eso invierte todo en nosotros como buen Padre preocupado.  .

Por nuestra parte también debemos estar preocupados por agradar a Dios. Así como José debemos actuar. A José lo tentaron para que durmiera con la esposa de otro hombre, y como todo hijo de Dios fiel, la rechazó;
“¿Cómo entonces podría yo hacer esta gran maldad y pecar contra Dios?”. Génesis 39:9. Su actuación no molestó a Dios.

-Nos condena a la muerte; El Pecado, especialmente aquellos terribles, desencadenan en nuestra alma el terrible anuncio:

“Maldito todo el que no permanece en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas”. Gálatas 3:10. 

Al momento de caer en pecado, estamos sentenciados al veredicto de Dios;

“El alma que peque, esa morirá». Ezequiel 18:4.

“Porque la paga del pecado es muerte”. Romanos 6:23.

El Pecado no limita la gracia de Dios. Pero si nos despierta la consciencia de nuestra miseria y la necesidad desesperada de su misericordia salvadora.

Versículos que hablan de quienes no entrarán en el Reino de Dios

-Aflige al Espíritu Santo;

«Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención». Efesios 4:30.

Ahí Pablo advierte sobre entristecer el Espíritu, pero no es lo que llamaríamos pecados “atroces”. Estos serían transgresiones del habla y emociones, como la amargura, el enojo, y la difamación. Y a pesar de eso, debido a la pureza del Espíritu, y su santidad, lo entristecemos cuando contaminamos su hogar, nuestro cuerpo, con los pecados por los que Él está obrando para salvarnos.

-Pisamos el ejercicio de la Fe; Jesús le dijo a sus discípulos, quienes tuvieron miedo y acusaban a Dios de no importarle su situación:

“¿Cómo no tienen fe?”. Marcos 4:35-41.

Jesús les dice que su Fe se había vuelto incapacitada, paralizada. No necesariamente el pecado destruye la Fe de los elegidos de Dios. Lo que si puede hacer es que la Fe sea impotente, con el sentimiento de que ya no podemos confiar en Dios, como si ya Él no estuviera por nosotros.

-Herimos nuestra conciencia; así lo demostró Pedro cuando lloró amargamente por la culpa de negar a Jesús; Lucas 22:61-62. Y eso lo marcó para siempre.

Dios perdona el pecado, pero no siempre es fácil de olvidar. Las conciencias atribuladas pueden ser un regalo, llevándonos al arrepentimiento y a la Fe. Pero el pecado también puede adormecer nuestra conciencia, haciéndonos menos sensibles a la convicción del Espíritu.

Escalofriantes Versículos de la Biblia sobre la desobediencia a Dios

-Perdemos por un tiempo el sentimiento de la gracia; el pecado deliberado es un rechazo consciente de la gracia. Cuando el pecado te hunda en el temor y la duda, no te sorprendas. Eso te hará sentir rechazado por Dios. Así hizo  Jonás, cuando huyó de Dios, rehusando abiertamente Su santa voluntad. Al momento que Dios lo regañó por su horrible pecado, Jonás dijo:

“He sido expulsado de delante de tus ojos”. Jonás 2:4.

«Jonás trató de huir “lejos de la presencia del Señor”. Jonás 1:3.
Ahí Jonás demostró su decisión de desobedecer a Dios al querer que Dios lo dejara ir. Pero luego que se le pasó la euforia de su rebelión, entró en pánico. «Dios ya no se preocupa por mí». Dijo. Por su puesto no era cierto, pero lo sentía así debido a su pecado.
El pecado definitivamente borra la sonrisa de Dios, la tapa su nube gris. Por eso no cometamos Pecado, más importante que eso es agradar a Dios.
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