Cuando se ACEPTA A CRISTO no se es SALVO

La Biblia nos enseña la manera en que Dios quiere que lo conozcamos, de cómo debemos comportarnos si en realidad anhelamos ser salvos. Nos brinda palabras de sabiduría para poder alcanzar la salvación. Y a decir verdad,la frase «Aceptar a Cristo» no aparece en ninguna parte de la Biblia; es una frase que proviene del hombre, y como verdaderos cristianos es necesario no predicarla, no mencionarla para no confundir a quienes anhelan la salvación.

«Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de Su iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales». Efesios 3:10

¿Cómo escucho la incomparable voz de Dios? Por Su Palabra

No predicar «Aceptar a Cristo» para ser salvo

Es esencial que entendamos que si «Aceptar a Cristo» no existe en la Biblia, entonces es un gran problema predicarla. De hacerlo, se estaría cometiendo un pecado, un gran problema de justicia con Dios, pues es una infracción de Su ley moral. La Biblia nos dice que si una persona peca, el día del juicio final, será enviado al infierno. Cada mentira, cada robo, adulterio, cada pensamiento impuro, de lujuria o de odio, cada desobediencia a los padres, todo lo tiene anotado el Señor para mostrarlo el día del juicio. es por eso, que es necesario NO hablar lo que en realidad es el mensaje de Dios. Entonces si pecas, debes TEMER al juicio de Dios, pues ante el hombre pecador, el impío; Dios está airado, con ira, todos los días.

«Dios es juez justo, Y Dios está airado contra el impío todos los días». Salmo 7:11

Ahora bien, ya con esto en mente, veamos que nos dice la Biblia sobre la manera que Dios quiere que seamos salvos. Como ya sabemos, todos somos pecadores, y para que un culpable como nosotros se salve de la ira de Dios, Él se hizo hombre, llegó a la tierra para salvar a los pecadores. Y lo logró convirtiéndose, gracias a Su inmensa misericordia; el mismo en pecador por nosotros. Dios mismo cargó el castigo por nuestros pecados, castigo que merecíamos nosotros, no Él, así que sufrió el infierno por nosotros. Entonces Dios fue el sustituto inocente que se sacrificó por los pecados de toda la humanidad.

«Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido». Mateo 18:11

«Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo». 1 Juan 2:2

Ya conocimos el camino para ser salvos, hasta ahora no hemos encontrado nada sobre «Aceptar a Cristo» para ser salvos, ¿Cierto? Bueno, veamos ahora lo que manda Dios a cada humano, lo que Él requiere de un hombre para salvarlo. Aunque Cristo pagó por los pecados de toda la humanidad, es necesario acercarnos a Dios con total humildad para que Él perdone nuestros pecados. La Biblia nos explica que para que Dios salve a alguien, antes debe arrepentirse de sus pecados, manda también poner totalmente su fe en Jesucristo. Cuando la persona lo hace, Dios lo salva, le perdona sus pecados de manera gratuita y por la eternidad.  

«Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados». Hechos 26:18

Entandamos entonces que es Dios quien nos debe aceptar y salvarnos, no somos nosotros quienes debemos «Aceptar a Cristo». Y la única manera de que Cristo nos acepte es corriendo a Sus brazos, someternos al arrepentimiento y a la una fe ferviente en cada instante de nuestra vida. Lo que más anhela Dios es salvarte. La misma Biblia nos explica que cuando un pecador se arrepiente desde el corazón, además confía en el señor Todopoderoso y eterno, Él lo acepta.  

¿Qué dice Cristo del Arrepentimiento? La Palabra de Dios te anima a hacerlo

«Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado». Efesios 1:6

En definitiva «Aceptar a Jesús» no es bíblico, y además cambia el enfoque del mandato de Dios. En la Biblia no aparece ninguna invitación al pecador por parte de Dios, ni tampoco Dios «toca a la puerta de los corazones de los hombres para que le acepten», sino que manda a todos a arrepentirse. Dios es el Rey. Así que no somos nosotros quienes lo aceptamos, pues Él no ha hecho nada malo como para pedirnos que le aceptemos; por el contrario, un pecador necesita que Dios le acepte, y sólo en Cristo puede tener esa aceptación.

«Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra». 2 Crónicas 7:14

«Aceptar a Cristo» no salva, por la sencilla razón de que nosotros somos los que necesitamos ser aceptados. Entonces hay que estar atento con esa frase, es necesario evitar usarla. Pues ese no es el mensaje real de Dios.