Asombrosa Palabra de Dios sobre Su misericordia Eterna

La Biblia menciona las virtudes de la misericordia, la clemencia y la compasión cientos de veces de varias formas y momentos, y muy especial cuando toca el tema de la naturaleza de Dios. Nuestro Padre Celestial miles de veces a demostrado la misericordia que tiene hacía cada uno de nosotros y las bendiciones producto de aplicarla, esa misericordia nos perdona y no nos da nuestro merecido, pero no para librarnos de la responsabilidad de nuestros malos actos, sino para brindarnos la oportunidad de arrepentirnos y ser salvos. Aprovechemos esa oportunidad.

Hemos recibido la misericordia de Dios aún sin merecerla, entonces deberíamos actuar igual y brindar misericordia y compasión hacía los demás. Además es un mandato divino, debemos ser misericordiosos; Así cómo Dios lo es con cada uno de nosotros. Así mismo la Biblia nos enseña que debemos tener compasión y cuidar de los animales. Cuando compartimos el dolor y sufrimiento que padece otro ser humano, eso es compasión, entonces actuemos para ayudarlos. La mejor demostración de ese acto es Jesús, cuando ya hecho hombre; se entregó y murió por cada uno de nosotros y  nos abrió el camino de salvación eterna.

Entonces solo queda comportarnos como un buen Cristiano, hagamos lo que Dios nos manda en Espíritu y verdad, cumplamos Su ley, de eso se trata la misericordia, amar a Dios y a los demás, queremos compasión y misericordia, demos amor y misericordia. Abramos el corazón a los demás, sin importar quien es solo ama como Dios nos ama.

¿Cómo imito a Dios? Odia lo que Dios odia y Ama lo que Dios ama

Versículos sobre la misericordia

Como ya es nuestra costumbre de brindarte la Palabra de Dios, para fortalecerte en la fe en Cristo y para Bendecirte; te voy compartir unos versículos que te ayudarán a entender la misericordia de Dios. Reflexiona en cada uno y ponlos en practica, veras los mejores resultados;

«¡¡SEÑOR!! ¡SEÑOR! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado…».  Éxodo 34:6-7

«Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro». Hebreos 4:14-16

«Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados».  Hebreos 2:17-18.

«Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios».  2 Corintios 1:3-4.

«Y vino palabra de Dios a Zacarías, diciendo: así habló el SEÑOR de los ejércitos, diciendo: Juzgad conforme a la verdad, y haced misericordia y piedad cada cual con su hermano; no oprimáis a la viuda, al huérfano, al extranjero ni al pobre; ni ninguno piense mal en su corazón contra su hermano.» Zacarías 7:8-10.