«Bienaventurados los que lloran porque luego ellos serán consolados» (Mateo 5:4)

En los momentos de tristeza Jesús nos consuela, él es cómo un padre o un mejor amigo, y su palabra nos promete que a pesar del llanto de ahora, el día de mañana traerá alegría; «si por la noche hay llanto, por la mañana habrán gritos de alegría» dice el versículo de Salmos 30:5.

 Este pasaje te lo compartimos esta noche para enviar un mensaje de esperanza y fe para todas aquellas personas que están atravesando situaciones de tristeza, preocupación y angustia; «Bienaventurados los que lloran porque luego ellos serán consolados» [Mateo 5:4], en este versículo la palabra del Señor también nos regala paz al asegurarnos que podemos entregarle nuestro dolor al Señor y él nos hará sentir mejor.

Estos son los dos versículos de la noche que queremos compartirte hoy a ti que estás afligido, a ti que estas llorando de forma inconsolable, a ti que necesitas un abrazo; Dios te dice hoy que le entregues esa carga de tristeza y él la convertirá en alegría, en gozo y en una inmensa paz que sólo él puede darte. AMÉN.