¿Cómo recibo las Bendiciones de Dios? Principios

Para buscar las bendiciones antes debemos definir que es bendición. Porque lo que para algunos son bendiciones, para otros no. La Bendición y la prosperidad de Dios va mucho más allá de lo material, va más allá del dinero, es la que añade plenitud, añade solidez, bienestar, ensanchamiento, es la que añade protección, cobertura y descanso total, además añade gozo y noches tranquilas y pacificas. La Bendición de Dios es tener el favor de Él, y favor de Dios es lo que contribuye a la verdadera felicidad, no la que da el dinero, la felicidad está y estará en nosotros en el favor de Dios.

«Pero el Señor había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra». Génesis 12:1-3

Porque el favor de Dios es el que te ha regalado a tus hijos, quizás hasta te ha guardado de la pandemia, es el que guardad de la delincuencia, es el que te ha regalado la comida en tu mesa, el favor de Dios es el que seguro te ha dado la familia que ahora tienes, la casa que tienes, los sueños diarios, es el favor de Dios la felicidad de todo buen Cristiano.

Pero para obtener la bendición de Dios hay que pedir, clamar a Dios; Señor dame tu bendición y estar dispuesto a recibir Su voluntad. Porque la bendición de Dios no se ajusta a tus caprichos, no se acomoda a tus deseos; no, la bendición de Dios está regida por Su voluntad. Y la Biblia nos enseña que lo que quiere Dios para cada uno de nosotros es lo bueno y lo mejor. Por eso ella llega cuando le pedimos y le pedimos bien.

«Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto lo di a luz en dolor. E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: !!Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió». 1 Crónicas 4:9-10

Aquí la Biblia nos afirma que no importa quien pida, no importa si no eres importante, de buenos apellidos ni buena posición, lo que verdaderamente importa es la rectitud y la pureza de corazón que tu tengas. Porque aunque Jabes era cananeo, recibió las bendiciones de Dios. La Biblia resalta que era un hombre honorable, es decir, recto y puro. Y gracias a esa rectitud y ejemplo para los demás Dios le respondió de manera inmediata.

¿Cómo se si estoy bajo la Gracia de Dios? Sus Bendiciones

Es por eso que debemos ser ejemplo a los demás, a los hermanos, tratemos de que nos reconozcan como un verdadero cristiano, no seamos mundanos, porque sino se va el gozo. La Biblia nos anima a ser unas personas ilustres como Jabe, una persona ejemplar. No podemos pedir a Dios que nos bendiga sin antes haber experimentado un cambio verdadero.

«Bueno y recto es el SEÑOR; por tanto, El muestra a los pecadores el camino. Dirige a los humildes en la justicia, y enseña a los humildes su camino. Todas las sendas del SEÑOR son misericordia y verdad para aquellos que guardan su pacto y sus testimonios». Salmos 25:8-10