¿Cómo conozco realmente a Dios? Aceptándolo

Conocer realmente a Dios es esencialmente aceptarlo como nuestro Salvador. Ya Jesús nos libró de la muerte en el pecado. Y un ser humano muerto no puede regresar a la vida para conocer a una persona. A pesar de haber aceptado las bondades de Cristo a través de la Fe, así iniciamos conocer realmente a Dios. Lo genial de la salvación no es sólo habernos librado del pecado, sino que vivimos en Cristo. Pues siempre estamos invitados por Dios a escucharlo, porque somos parte de su familia.

Conocer a Dios por su palabra

La Biblia está repleta de la palabra de Dios. Debemos leerla y escucharla para conocer  realmente a Dios. A pesar que no conozcamos en pleno a Dios en esta vida, pero sí parcialmente, Él nos ha revelado muchas cosas de sí mismo. Sólo basta mirar alrededor, todo es su creación, una revelación para todos en general. Y también nos revelo mucho de sí mismo en la palabra inspirada por Él a través de la Biblia y la Palabra encarnada, Jesús. Dios nos envió su Espíritu Santo para entender Su palabra y poder percibir lo que Dios nos quiere revelar.

Relación intima con Dios

Ciertamente leer su palabra nos relaciona y nos conlleva a conocer realmente a Dios. A pesar de eso, igualmente  podemos Orar, compartir el compañerismo y la adoración. Dios siempre anhela estar en constante comunicación con nosotros. Entonces mantengamos esa relación como si se tratase de un gran amigo personal; por mucho tiempo, manteniendo siempre el contacto y compartiendo nuestro corazón. De ese modo estudiamos la verdad de Su Palabra y también prestamos atención a nuestras experiencias.

En ese sentido le pedimos a Dios que nos guíe, así como  Jesús nos dijo: «Así que yo os digo: Pidan, y se os dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta. Porque todo el que pide recibe; el que busca encuentra; y al que llama, se le abre». Lucas 11: 9-10. «Hemos sido invitados a buscar a Dios. Podemos hacerlo con valentía». Hebreos 4:16.

¿Cómo se presenta Dios en nuestras vidas? Apenas abrimos los ojos

Obedeciendo a Dios

Si obedecemos su ley y sus mandamientos, esto nos llevará a Conocer realmente a Dios. Pues Jesús dijo:

«Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí». Juan 15: 4.

«Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre. Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros». Juan 14:16-17.

Es como cuando obedecemos a alguien, es porque ya conocemos que quiere de nosotros. Obedecer a Dios es una experiencia agradable, pues recibimos sus bendiciones, para eso son sus mandamientos, para nuestro bien. Estar con Dios es una forma de llegar a conocerlo; si lo logramos nuestras actitudes y acciones comenzarán a reflejar el carácter de Dios.

«Ciertamente sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan». Hebreos 11: 6.

Ese versículo resume la clave para conocer realmente a Dios. Lo primero que debemos hacer es tener Fe para creer en Dios. Entonces debemos entender su carácter, que Él tiene maravillas guardadas para nosotros. Finalmente, debemos buscarlo seriamente. Su palabra en la Biblia nos llama a amar a Dios en espíritu y verdad,  con toda la fuerza de nuestro corazón, del alma, y la mente. Cuando lo conocemos le estaremos diciendo que estamos contentos por recibir Su amor.  Conocerlo es una respuesta de vida a su amor por nosotros.