¿Cómo debe ser un hogar Cristiano? Dios nos instruye

Esencialmente un hogar cristiano debe ir de la mano con los principios que Dios nos deja en la Biblia, en el cual cada integrante entiende y cumple con la función que Dios le ha dado. El hogar no es una institución establecida por el hombre. Dios lo creó para el beneficio del hombre, y él es responsable de dirigirlo. Un hogar cristiano fundamental, está compuesto por un hombre, una mujer (su cónyuge) y sus hijos naturales o adoptivos. También se podría incluir a parientes por consanguinidad o matrimonio, es decir; los abuelos, sobrinas, sobrinos, primos, tíos y tías. El pilar fundamental del hogar cristiano es que abarque el compromiso ordenado por Dios para la vida de sus integrantes. La pareja de esposos; padre y madre, son los que llevan la dirección del hogar cristiano para mantenerlo unido.

«Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor. Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y Salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo. Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo…»

«…Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra, para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable». Efesios 5:22-27 

Acabamos de leer cómo la Palabra de Dios nos invita a llevar un hogar cristiano, nos suministra las indicaciones para los esposos y esposas. En ella dice que el esposo ame a su esposa como Cristo ama a la iglesia, de igual manera la esposa debe respetar y amar a su marido, además la esposa por voluntad propia debe sujetarse al liderazgo de el esposo en el hogar. Ese liderazgo del esposo debería comenzar con su propia relación espiritual con Dios, para luego transmitirla e instruir en ella a su esposa y sus hijos en los valores enseñados en la Biblia, conduciendo a la familia a la verdad, a la Palabra de Dios eterna y sabia. 

«Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor». Efesios 6:4

Aquí vimos como Dios instruye a los padres para que críen a sus hijos bajo la disciplina y amonestación del Señor Jesucristo. 

Citas de la Biblia para Bendecirte cuando obedeces a Dios

La Biblia también guía a un padre para que provea a su familia. De manera que si no lo hace, con ese comportamiento niega la fe en Cristo, y la Biblia lo considera peor que un incrédulo. Dado eso, un esposo que no se esfuerza para sustentar a su hogar, no puede considerarse como un cristiano. Tampoco hablo que la esposa no pueda ayudar y apoyar a la familia; La Biblia en Proverbios 31 nos explica que una esposa piadosa con toda seguridad puede hacerlo, sin embargo la principal, o la responsable de proveer el hogar no es la esposa, sino su marido.

En el caso de la mujer, la Biblia indica que Dios la creó con el propósito de ayudar al hombre y para tener hijos. Un hogar cristiano permanece cuando el esposo y la esposa son fieles el uno al otro para toda la vida. Así Dios nos creó, declarando igualdad de valor en cada uno, pues nos creó a Su imagen, por lo tanto, son igualmente valiosos para Él. Con esto no quiero decir que los hombres y las mujeres tienen funciones exactamente iguales en la vida. Por lo general, las mujeres son más hábiles a la hora de criar y cuidar a los pequeñines del hogar; los hijos. Por su parte, los hombres, están mucho mejor habilitados para proveer y proteger al hogar. Entonces tenemos que estamos en el mismo escalón, pero cada uno con su propio papel en el hogar y matrimonio cristiano.

En conclusión, es esencial saber que un hogar cristiano debe estar comprometido con Cristo y con Su servicio. Si el esposo, la esposa y los hijos cumplen cada quien su función designadas por Dios, entonces la paz y la armonía reinarán en el hogar. 

«Pero, si a ustedes les parece mal servir al Señor, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir: a los dioses que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Éufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra ustedes ahora habitan. Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor». Josué 24:15