¿Como evitar caer en el Pecado? Pasos a seguir

Pecado; ¿Como evitar caer? La Biblia nos brinda las herramientas adecuadas para poder apartar la mirada del horizonte del Pecado. Nuestro principal destino debe ser una vida sin Pecado, sin embargo, la misma Biblia dice; «En esta vida, nunca seremos perfectamente victoriosos sobre el pecado» 1 Juan 1:8. Pero estoy seguro que con la ayuda de Dios, y siguiendo los principios de Su palabra en la Biblia, podemos progresivamente ir venciendo al Pecado hasta  llegar a ser más y más como Cristo.

En ese sentido, te compartiré unos pasos que puedes seguir para alejar el pecado de tu camino;

Aparta la tentación al pecado

Lógico, ¿no? Pero, seamos sinceros, a veces, aún después de romper con ciertos pecados, la tentación hacia ellos aún puede hacernos sentir bien, cierto?. Bueno, resulta que en algún momento una persona vence la rabia y la ira, pero en su pensamiento está rebotando la idea de contar a la gente que le ha hecho mal puede darle una gran sensación de victoria. También podría ser cuando un esposo, que traicionaría a su esposa jamás, puede sentirse muy a gusto pensando en hacer una visita a esa chica de la oficina que le mira con buenos ojos. No te complazcas.

No sirvas de tentación

Aquí podemos tocar el tema de previsión así como de honestidad. Por ejemplo: prevengamos; si sabemos que conversar con ciertas personas a la hora de comer, siempre terminan hablando de cochinadas y emiten malos comentarios de los demás, es nuestra culpa si caemos en murmuraciones y deshonestidades.

Entonces eso nos abre el camino a la honestidad: seguro que en algunas situaciones nos sentimos por «encima» del pecado, porque así lo decimos nosotros mismos. A lo mejor es así, pero es menos frecuente de lo que nos gusta pensar. Entonces, si estamos conscientes de que nos gustan ciertas tentaciones, hay que ser honesto en evitar las situaciones que me conducen a ellas. Lo que podemos definir como; “evitar la ocasión de pecado”.

Quizás pasa que la sola tentación ya es pecado, porque la causamos.

Desvía la mirada de la tentación.

Algunas personas distinguen dos tipos de tentaciones; las mayores y las menores. Bueno, tenemos que; estás tentado a matar a alguien y la de sólo molestarse con él. O robar algo y sólo desearlo. También podemos mencionar cometer perjuicio y mentir, la de cometer adulterio y la de no guardar la vista.

En conclusión hay que pelear con todas las armas contra las tentaciones mayores, mientras que para las menores sólo hay que dejarlas pasar, apartarlas con tranquilidad sin que nos perturben. Entonces al momento de percibir las tentaciones; desvía la mirada y continua tu camino, sin dedicarles tu pensamiento, de esa forma no te abruman más.

Sólo queda despreciar esos pequeños ataques, simplemente aléjalos, y ejerce actos de amor a Dios. 

No relaciones la tentación en un asunto de voluntad

En algunas situación una persona intenta superar un cierto pecado en su vida, a menudo se entristece por su debilidad en la lucha contra las tentaciones hacia ese pecado. Pienso  que a veces, el problema es de perspectiva. Si mi perspectiva de una vida moral alta es decir “le voy a demostrar a Dios lo bueno que soy evitando el pecando”, cuando debería ser “amo a Dios así que odio el pecado y lo  quiero vencer porque perjudica mi relación con Él”, no hay que sorprenderse si Dios me permite caer: pensaría que soy mi propio salvador. La confianza en uno mismo es una de las principales causas de la caída. Cuando vienen las tentaciones, la clave está en confiar más intensamente en la gracia de Dios, humillarse ante Él y amarle más.

Recuerda que es Dios quien te ayuda a liberarte de los pecados, no es sólo por ti. 

Formas en las que Satanás trata de hacer que los humanos cometan pecado

No calles el pecado

Ciertamente hay un factor importante al momento de luchar con la tentación y el pecado, y es que no estamos luchando solos, Dios está ahí, pero lamentablemente también el dueño del mal, y no está jugando, está activo trabajando para que caigas en sus redes. Aunque una buena parte de las tentaciones provienen del desorden en nuestras almas, el mal influye también.

El principal error es tratar de luchar solos contra el pecado, la que se muestra como angelical. Entonces es recomendable conversar tu lucha con otras personas, un confesor por ejemplo, uno que conozca tu alma y comprenda tus batallas contra satanás. Cuando abres tus penas y te sinceras es esencial para vencer los pecados que te conducen a la desgracia.

Confiesa tus luchas a Dios, o puedes hacerlo con alguien que te pueda guiar con sugestiones. Pues el silencio es por donde ataca el maligno. 

Las pequeñas cosas en la vida muchas veces cuentan, en este caso, estas pequeñas cosas harán el cambio que necesitas, sólo síguelas correctamente. 

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