¿Cómo heredo las promesas de Dios? Claves

En ciertas ocasiones, y de forma rápida, queremos descubrir cuáles son las cosas que Dios nos tiene guardado, cuales son las promesas de Dios y es por eso que muchas veces nos adelantamos en nuestra desesperación y terminamos cometiendo graves errores a la hora de tomar decisiones. Entre las cosas que anhelamos, están por ejemplo, nuestra realización personal, título, esposo (a), una familia conformada, un mejor puesto laboral, éxito financiero, éxito en nuestras relaciones, etc. En realidad todas y cada una de estas cosas, gracias al inmenso amor, Dios ha querido dárnoslas, pero es necesario entender que será a Su Tiempo y a Su Manera.

«No queremos que se vuelvan perezosos, sino que sigan el ejemplo de quienes por medio de la fe y la paciencia están recibiendo la herencia que Dios les ha prometido». Hebreos 6:12

Heredar las promesas de Dios

Una clave para heredar las promesas de Dios es que necesitamos saber quiénes somos. La Biblia nos dice que si hemos aceptado a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, entonces podemos heredar una grandísima promesa:

«Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre». Juan 1: 12

Aquí el Apóstol Juan nos afirma que somos hijos de Dios al aceptar a Cristo, una gran promesa heredada; tenemos como regalo la vida eterna.

Comunión con Dios

Otra manera de heredar las promesas de Dios es manteniendo una constante relación con nuestro Padre Celestial. Con tan sólo adorarlo produce una gran satisfacción a nuestra alma. Dios nos dio a Su Hijo, entonces no hay duda que nos dará con Él también todas las cosas. El Espíritu Santo nos ayudará en nuestro transitar a tomar las decisiones correctas, porque estaremos bajo la voluntad de Dios, que es buena, agradable y perfecta.

¿Qué es la promesa de Dios? El pacto con cada uno de nosotros

Fe con paciencia en Dios

Esta es la mejor manera de heredar las promesas de Dios, pues si aplicamos la fe y la paciencia podremos alcanzar nuestra herencia. Por medio de la fe tenemos la certeza de que lo que esperamos llegará, esa fe es la convicción que tenemos lo que no se puede ver. Por otro lado está la paciencia, la constancia valerosa que se opone al mal, y a pesar de lo que sufra el ser humano no se deja dominar por él.

«Todas las promesas que ha hecho Dios son «sí» en Cristo. Así que por medio de Cristo respondemos «amén» para la gloria de Dios». 2 Corintios 1:20

«Por mi parte, yo estoy a punto de ir por el camino que todo mortal transita. Ustedes bien saben que ninguna de las buenas promesas del Señor su Dios ha dejado de cumplirse al pie de la letra. Todas se han hecho realidad, pues él no ha faltado a ninguna de ellas». Josué 23:14