¿Cómo Jesucristo venció a Satanás? Con la Palabra de Dios

Mientras Jesús estuvo en el desierto, satanás lo enfrentó intentando que cayera en tentación. Fueron Tres veces que Jesucristo venció esas tentaciones de Satanás en el Desierto. Todo sucedió porque Dios Padre le había puesto una prueba, pues sabía que el demonio lo tentaría, y de hecho lo hizo tres veces. La historia de la tentación de Cristo por parte de Satanás, es una de las significativas omisiones del pecado.

«En aquel tiempo, Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer y, al final, tuvo hambre. Entonces se le acercó el tentador y le dijo: “Si tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes”. Jesús le respondió: “Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Mateo 4:1-11

Estas tentaciones son realizadas por el Diablo con la finalidad de que Jesús utilizara su poder para su propio bien, con el fin de que pecara, de demostrar que él era más poderoso, pero Jesús o venció y le dejó claro que es fuerte y no se deja tentar. La manera en que Jesús enfrentó esas tentaciones nos enseña algunas lecciones útiles de cómo honrar a Dios.

Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: “Si eres el Hijo de Dios, échate para abajo, porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te cuiden y ellos te tomarán en sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra alguna”. Jesús le contestó: “También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios”.

Luego lo llevó el diablo a un monte muy alto y desde ahí le hizo ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo: “Te daré todo esto, si te postras y me adoras”. Pero Jesús le replicó: “Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo servirás”.

Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para servirle.

¿Cuáles son los pasos a seguir para ser un buen cristiano?

Tentaciones que venció Jesús

               Primera Tentación

La primera tentación que Jesús venció fue cuando Satanás lo invitó a convertir las piedras en pan. Esta sería la tentación física, pues estaría rompiendo el ayuno, pero también una tentación para utilizar el poder de Cristo para sus propios fines egoístas en lugar de la misión de Dios. La mentira de Satanás era que Jesús no podía confiar en la provisión de Dios, por lo que debía tomar el asunto en sus propias manos. La respuesta de Cristo apeló a la fidelidad de Dios y a su Palabra. Curiosamente, Jesús creó milagrosamente pan en un milagro que hizo más tarde, pero la alimentación de los 5000 estuvo en línea con los propósitos de Dios para Él, para atraer a la gente a sí mismo.

 

            Segunda tentación

En esta oportunidad el diablo lo llevó a la santa ciudad, Jerusalén, al punto más alto del templo, y dijo: Si eres el Hijo de Dios, ¡tírate! Pues las Escrituras dicen: “Él ordenará a sus ángeles que te protejan. Y te sostendrán con sus manos   para que ni siquiera te lastimes el pie con una piedra”.

Aquí Satanás citó un pasaje de la Biblia para tratar de manipular a Jesús. Esta fue una tentación para probar el cuidado del Padre hacia Él.¿El padre realmente te ama? Él podía demostrarlo poniéndose en peligro para forzar a Dios a que le ayudará. La respuesta de Jesús es una simple apelación a un principio eterno. No pongas a prueba a Dios cuando Él ya ha hablado con claridad. Dios Padre amó a Jesús, como testificó en su bautismo. La palabra de Dios es la verdad; cuestionarla es un signo de inseguridad y falta de fe.

 

   La Tercera tentación que venció

Luego el diablo llevó a Jesús a la cima de una montaña muy alta y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria que hay en ellos. Te daré todo esto; dijo, si te arrodillas y me adoras.

Jesús vino a la tierra por estos reinos. Su misión era de reunir a todas las naciones en el reino de Dios. Pero esta era una tentación de tomar un atajo al propósito de Dios. Todo el dominio del mundo se daría a Jesús cuando terminará su trabajo – pero no antes. Su trabajo consistió en la crucifixión. Antes de que Jesús pudiera sentarse en el trono, tuvo que colgar en la cruz. Satanás estaba diciendo: “puedes tenerlo todo, y no tienes que seguir el plan de Dios para conseguirlo.”

La respuesta de Cristo mostró su verdadera lealtad. Está claro que no iba a servir al diablo por ninguna razón, aunque parecía que se alineará con algo bueno. Jesús confiaba en el plan de Dios y en sus métodos.

 

Satanás lanzó su artillería más pesada a Jesús, pero la manera en que Jesús lidió con esas tentaciones es muy instructivo.

Resiste al diablo en el poder del Espíritu Santo. Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto. Todo lo que hacía era confiando en el poder del Espíritu. No se resistió la tentación en base a su propia deidad nativa. Se enfrentó a la tentación confiando en el Espíritu Santo de la misma manera podemos resistir nosotros a todas las tentaciones.