¿Cómo reconozco si estoy en una fe verdadera y salvadora?

Para llevar una vida Cristiana plena, es importante conocer cuales son las señales de la fe genuina. Algunos creyentes no ven en su vida esas señales de fe genuina y por eso les nace la duda de su salvación. Lo que nunca debes dudar es de seguir a Cristo. La Biblia nos invita a examinarnos a nosotros mismos para ver si realmente estamos “en la fe”. Dios siempre pensó en nuestro bienestar, por eso nos dejó un extenso formato de cómo podemos saber con certeza si tenemos la vida eterna. El Apóstol Juan nos habla precisamente de eso;

“Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios”. 1 Juan 5:13

El Apóstol Juan nos brinda una serie de pruebas que podemos usar con la finalidad de examinarnos a nosotros mismos y conocer si estamos en una fe genuina. A medida que las leamos, recordemos que es poco probable que alguien las cumpla siempre a la perfección, pero sí deben revelar una tendencia constante que caracterice nuestras vidas a medida que crecemos en la gracia.

Examen de fe genuina

-¿Disfrutas tener compañerismo con Cristo y Su pueblo redimido? 1 Juan 1:3

¿Diría la gente que andas en la luz, o en las tinieblas?  1 Juan 1:6-7

¿Admites y confiesas tu pecado? 1 Juan 1:8

-¿Eres obediente a la Palabra de Dios? 1 Juan 2:3-5

-¿Indica tu vida que amas más a Dios que al mundo? 1 Juan 2:15

-¿Se caracteriza tu vida por “hacer lo que es correcto” 1 Juan 2:29

-¿Buscas mantener una vida de pureza? 1 Juan 3:3

-¿Demuestras tu amor por otros cristianos? 1 Juan 3:14

-¿“Andas tú el camino” en vez de solo “hablar sobre él”? 1 Juan 3:18-19

Si tus respuestas han sido «Si» de manera veraz a todas las preguntas; o a casi todas, y estas mejorando en las otras, puedes decir que tu vida está germinando una verdadera salvación. La Biblia nos muestra cuando Jesús dijo que nos iba a reconocer como Sus discípulos por nuestros frutos. Nos enseña también que una rama sin frutos; refiriéndose a aquellos que profesan ser creyentes pero no reflejan el fruto del Espíritu, son cortadas y echadas en el fuego.

La fe genuina de un Cristiano debe estar acompañada de la confesión abierta del pecado y a la obediencia fiel del mandato Divino de nuestro Padre Celestial. No sólo creer en Dios, pues la Biblia nos dice que hasta los demonios creen. Recuerda que la Biblia nos enseña que somos salvados por la gracia a través de la fe, no por nuestras obras, pero nuestras obras deben destellar la realidad de la salvación. La fe genuina y salvadora siempre florecerá obras; una fe que no produzca obras, definitivamente no es fe en lo absoluto y no salva a nadie.

¿Soy salvo sólo por fe o por obra? ¿O ambas? Una lleva a la otra

“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre». Juan 10:27-29