¿Cómo tomo una buena DECISIÓN? Principios bíblicos

Tomar una buena decisión comienza por discernir la voluntad de Dios. La Biblia nos enseña que Dios se deleita en revelar su voluntad a aquellos que están dispuestos a seguir sus preceptos. Nuestra actitud ante la toma de decisiones debería ser como la que el mismo Jesús optó, Él afirmó, «pero no se haga mi voluntad, sino la tuya», así lo dijo Mateo en su evangelio.

«He aquí el ojo del SEÑOR sobre los que le temen, Sobre los que esperan en su misericordia». Salmo 33:18

Existen dos maneras principales de como Dios nos revela su voluntad. La primera es por medio de Su Espíritu, el Espíritu de verdad, el cual cuando venga, él nos guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oye, y nos hará saber las cosas que habrán de venir. Y, la segunda manera de que Dios revela su voluntad es a través de Su Palabra: «Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino». Salmo 119:105. Esto también lo podemos encontrar en el Salmo 19:7-9 y 2 Pedro 1:19.

Tomar una decisión es un proceso que incluye hacer un juicio sobre una actitud o acción. Las decisiones son un acto de la voluntad, y siempre están influenciadas por la mente, las emociones, o ambas. Cuando tomamos alguna decisión en realidad reflejamos los deseos de nuestro corazón. Por eso, antes de tomar alguna decisión debemos hacernos una pregunta clave «¿Escojo complacerme, o elijo para complacer al Señor?». La Biblia establece el estándar:

«Y si mal os parece servir al Señor, escogeos hoy a quién sirváis…pero yo y mi casa serviremos al Señor».  Josué 24:15

La clave principal para tomar una buena decisión es conocer la voluntad de Dios y no seguir los deseos de nuestro corazón. La Biblia nos dice que hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte. Entonces pongamos nuestra confianza en Dios y no en nosotros mismos, de esa manera pronto descubriremos qué decisiones son agradables para nuestro Señor.

¿Como vivo con Sabiduría y Amor en Cristo? Las palabras que aprendes

Recordemos la promesa de Dios de darnos sabiduría cuando la pidamos:

«Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada». Santiago 1:5

La sabiduría la podemos pedir cuando oramos y debemos confiar en que Dios responde nuestra oración. La petición de sabiduría la debemos hacer con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. Y mientras esperamos esa respuesta, es importante la paciencia.

«Y habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa». Hebreos 6:15

«Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan». Hebreos 11:6