Confía en que Dios hará grandes cosas en tú vida

En la Biblia podemos observar que el Señor a través del Espíritu Santo, nos muestra Su anhelo por restaurar el gozo y traer restauración a Su pueblo. Estamos en una gran época donde el júbilo se está acercando a todos aquellos que han estado pasando por momentos difíciles. Todos hemos pasado por algo en nuestra vida; esa es el arma que utiliza el maligno para esclavizarnos a través de la enfermedad, los problemas financieros, los problemas familiares y otras dificultades.

«Cuando el Señor nos haga volver a Sión, nos parecerá estar soñando. Nuestra boca se llenará de risa; nuestra lengua rebosará de alabanzas. Entonces las naciones dirán: «¡El Señor ha hecho grandes cosas por éstos!» Sí, el Señor hará grandes cosas por nosotros, y eso nos llenará de alegría». Salmo 126:1-3

Todos pasamos por momentos difíciles, unos más graves que otros, quizás estés pasando por algún quebranto de corazón, luchando alguna batalla, y quizás no sepas cómo van a salir las cosas; de dónde llegará tu provisión, o cómo podrás vencer la prueba, pero si el Señor ha hecho cosas grandes con nosotros, entonces confiemos en que Señor hará grandes cosas con nosotros.

Me siento bendecido cuando Dios me habla de Su AMOR

La Biblia nos relata el momento en que Job tuvo una dificultad, y nos dice que ya el Señor había hecho grandes cosas en su vida, pero perdió casi todo; sus bienes, sus riquezas, su familia, sus amigos, su salud, todo lo cualquier hombre puede perder en este mundo. A pesar de esos malos momentos, Job mantuvo su fe viva en Cristo, a su Dios, aun sin saber si el Señor volvería a hacer grandes cosas con el. Y mientras Job estaba vestido de silicio y sentado sobre cenizas, siendo criticado y juzgado, alzó su voz y dijo:

“Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo; Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios; Al cual veré por mí mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mi corazón desfallece dentro de mí”. Job 19:25-27

A Dios todavía le quedaban cosas grandes por hacer en la vida de Job. Y a Dios todavía le quedan por hacer grandes cosas en tu vida, hermano. Dios nos pone pruebas, entonces nos abandonan quienes deberían ser nuestra ayuda, y es ahí que deberíamos hacer como el salmista;

“Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene del Señor, Que hizo los cielos y la tierra.” Hermano, recuerde: “El Señor es tu guardador; Dios es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche. El Señor te guardará de todo mal; El guardará tu alma. Nuestro Señor guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre”. Salmo 121:1-8

En muchas ocasiones buscamos amparo en los lugares y en las personas equivocadas. Ciertamente el hombre nos puede ayudar, pero no nos puede librar. El hombre nos puede guiar, pero no nos puede sacar del cautiverio, como lo hizo Jesucristo y liberó al pueblo de Israel de Babilonia por medio del rey cumpliéndose la profecía.

«Y me hizo entender, y habló conmigo, diciendo: Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento. 23 Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión». Daniel 9:22-23