¿Cual es la Ley de Cristo? Lo que el Señor dijo que eran los grandes mandamientos

Jesús nos dejó muchas enseñanzas en la Biblia, y entre ellas los mandamientos. Mientras Jesús estuvo en la tierra le preguntaron; ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? a lo que Jesús responde: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos». Esto se ha convertido en la Ley de Cristo.

«Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo». Gálatas 6:2

Vemos que el Apóstol Pablo define La ley de Cristo como amar a Dios con lo más profundo de nuestro corazón al igual que a nuestro prójimo así como a nosotros mismos. La Biblia nos muestra en Marcos 12:32-33, como el escriba que le hizo a Jesús la pregunta entendió lo que es la Ley de Cristo, y le responde diciéndole;  «amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios». Con esto el interprete de la ley le demostró a Jesús que le entendió y que estos dos mandamientos son la esencia de toda la ley del antiguo testamento. 

Las Sagradas Escrituras en el Nuevo Testamento afirman que Jesús cumplió la ley del Antiguo Testamento;

«Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree». Romanos 10:4 

«Aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz,» Efesios 2:15

Eso demuestra que Cristo da fin y conclusión a la ley del Antiguo Testamento. Entonces como buenos Cristianos entendamos que hemos de obedecer la ley de Cristo, en lugar de la ley del Antiguo Testamento. En el Antiguo Testamento hay cientos de mandamientos individuales que a la final todos tienen como fundamento el amor, es por eso que Jesús los englobó en tan sólo uno; «Amar a Dios y a los demás como a nosotros mismos» que es la ley de Cristo única de cumplir por los Cristianos. Cumpliendo en espíritu y verdad como buenos Cristianos estos dos mandamientos, nos estaríamos comportando como Dios quiere que actuemos.

Jesucristo nos abolió de la esclavitud de los cientos de mandamientos que están en la ley del Antiguo Testamento, y nos la simplifico invitándonos a amar. Así nos dice el Apóstol Juan en su primera carta;

«Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor». 1 Juan 4:7-8

«Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos». 1 Juan 5:3

Cumplidores Versículos de la Biblia que animan a la obediencia a Dios

Existen personas que usan el hecho de que no estamos sumergido en la ley del Antiguo Testamento como una excusa para el pecado. En la carta a los Romanos el Apóstol Pablo aclara este punto;

«¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera». Romanos 6:15

Como buen seguidor de Cristo esquivamos el pecado gracias al amor a Dios y el amor a otros. Nuestra principal voluntad debe ser el Amor. Actuar con amor es un indicio que declaramos y reconocemos el valor del sacrificio de Jesús en nuestro nombre, a la vez es una respuesta de gratitud y obediencia. Entonces acatemos la ley de Cristo como demostración de amor hacía Él, no como algo que hay que sellar y decir listo…cumplí..!!