Cuidado con los Cristianos HIPÓCRITAS de las iglesias

Muchas personas que van en busca de Dios a la iglesia,  terminan huyendo a causa de un terrible error que cometen los religiosos. La hipocresía cristiana es un comportamiento que Jesús aborrece y rechaza, más bien enseña que los cristianos deben ser auténticos y no ser falsos. El término “hipócrita” proviene del latín «hypocrisis» y significa “actuar, pretender”. La Biblia menciona este término en muchas ocasiones,y en muy especial Jesús la utiliza en el Nuevo Testamento.

«Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa». Mateo 6:2

Aquí vemos como Jesucristo utiliza el término cuando enseña el significado de la oración, el ayuno, y dar limosna para la gente del reino, la intención de Jesús es que perdamos el animo de seguir el mismo ejemplo de aquellos que actuaban con hipocresía y muy especial la cristiana. Muchas personas en esa época oraban por largas horas en medio del público, y lo hacían con la intención de que todos los vieran, utilizando tácticas para lograrlo, además de que vieran también sus ayunos y haciendo alarde de sus ofrendas para el Templo y los pobres. Pero solo dejaban a luz de todos que su relación con nuestro Señor Jesucristo era superficial y de pura apariencia. Así mismo actuaban los fariseos que desempeñan muy bien su papel dramático como ejemplos públicos de la virtud religiosa, pero fracasaron miserablemente en el mundo interno del corazón donde reside la verdadera virtud.

¿Cual es el verdadero significado de seguir a Cristo? Ser como Él

Si observamos bien las Sagradas Escrituras, descubriremos que Jesús en ningún momento llamó hipócritas a sus Discípulos, nunca. Esa denominación la utilizaba sólo para los fanáticos religiosos equivocados. Más bien, Él llamaba a los Suyos sus “seguidores,” Sus “hijos,” Sus “ovejas,” y Su “iglesia”. Y para lo que sí la usaba Jesús, era para advertir a quienes caían en el pecado de la hipocresía. El Apóstol Pedro en la Biblia lo llamaba «insinceridad». 

«Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones». 1 Pedro 2:1

«Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos». Gálatas 2:13

Estos versículos de la Biblia nos dejan la enseñanza de que en definitiva siempre, desde el principio, ha existido la hipocresía y en mayor caso cristiana y entre los mismos que profesan ser cristianos. Este caso lo podemos leer en la parábola de Jesús sobre el trigo y la cizaña, éstos ciertamente existirán hasta el fin de los tiempos. Como buenos y verdaderos cristianos es necesario no caer en esta tentación, es necesario estar siempre alerta ante cualquier amenaza.

«Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga». 1 Corintios 10:12

Ciertamente no todo el que dice ser cristiano, en realidad lo es. Quizá todos o la mayor parte de los hipócritas famosos entre los cristianos, eran realmente farsantes y embusteros. En la actualidad podemos ver como prominentes líderes cristianos han caído en pecados terribles. Los noticieros están inundados con escándalos sexuales y financieros haciendo parecer a veces plagar a la comunidad cristiana. Sin embargo, en lugar de considerar las acciones de unos pocos y usarlas para denigrar a toda la comunidad cristiana, es necesario preguntarse quienes de los que se profesan ser cristianos en realidad lo son. 

La Biblia revela que quienes en realidad están y pertenecen a Cristo, reflejarán en sus vidas el fruto del Espíritu. Uno de esos frutos lo podemos ver en la parábola de Jesús sobre el sembrador y la semilla en Mateo 13, en donde deja con claridad expuesto que no todos los que profesan la fe en Él son genuinos. Por otro lado, el fin que les espera a quienes se hicieron pasar por cristianos; es muy triste, pues en su momento van a escuchar decirles de parte de nuestro Señor Jesucristo; “Nunca os conocí; apartaos de Mí, hacedores de maldad”.

«Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley». Gálatas 5:22-23