Dios camina conmigo en el Valle Oscuro

La Biblia nos regala unas dulces palabras que nos describen como Dios nos acompaña en todo instante de nuestra vida. Así que no te angusties, deja el alma que la guíe el Espíritu Santo. Muchas personas, como el Apóstol Pablo, morimos cada día por una tendencia a la melancolía. Muchos de nosotros hemos atravesado varias veces el valle oscuro y terrible de la «sombra de la muerte», y podemos asegurar que sólo el Señor ha podido ayudarnos en los desvariados pensamientos, en medio de tantos horrores misteriosos y terribles abatimientos de que está erizado este paso.

«Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento». Salmos 23:4

El Señor nos ha sostenido y nos ha apartado de todo temor al mal, aun en los momentos que hemos estado a punto de desfallecer. Hemos sido afligidos y oprimidos por todas partes; sin embargo, hemos sobrevivido sabiendo, porque sentimos la presencia de nuestro Padre Celestial y porque hemos confiado en que su cayado impediría que el enemigo nos cause daño mortal. Si en el presente andamos por el valle de oscuridad y bajo las negras alas de una gran tribulación, glorifiquemos a Dios con una tranquila confianza en su promesa.

Dios nos da la seguridad de saber que en medio del valle de la sombra de la muerte su vara y su cayado nos infunden aliento. La Biblia nos dice que Dios nos sostiene en el momento más angustiante de nuestra vida y se convierte en nuestro refugio.

Dios en la Biblia nos dice que Él es el hacedor de milagros. Que es el que hace caminos. Nos afirma que; «YO SOY, el YO SOY». Entonces no hay nada imposible para Él. Dios nos dice en la Biblia que no es cuestión de Su amor por nosotros. Su amor por nosotros es mucho mayor de lo que conocemos, pero pronto lo experimentaremos. En estos valles Dios nos está formando, nos está reconstruyendo, nos está transformando, nos está exponiendo. Nos está preparando.

¿Cómo aparto la preocupación en mi vida? Dios nos enseña

En otras palabras Dios está formando Su gran obra en estos lugares. Entonces ríndanse al proceso. Dios nos dice que llegaremos a la cima de los montes, pero no sin antes pasar por los valles. Eso lo podemos ver hoy cuando muchos han estado pasando por una temporada de persecución y traición. Muchos han sido atacados en su reputación. Muchos a pesar que están rodeados de personas se sienten solos.

Pero Dios no anima no confiar en Él, pues este tiempo de preparación llegará a un final repentino e inesperado donde Sus bendiciones alcanzarán nuestra vida. Nos dice que permanezcamos sometidos a Él en el proceso, a que nos aferremos a Él acercándonos con confianza a Él, y que permanezcamos en Él. Dios tiene un gran plan para cada uno de nosotros, pues somos preciosos para Él. Nos invita a acercarnos para  permitirle que nos muestra las cosas que tiene guardadas para nuestro bienestar. Dios nos invita a permanecer en Él, en Su voluntad, a seguirlo y llegar a Él para descansar en Él y poder ver que “Contra viento y marea” estaremos a punto de ver el final esperado.

«Ésta es la oración al Dios de mi vida: que de día el Señor mande su amor, y de noche su canto me acompañe. Y le digo a Dios, a mi Roca «¿Por qué me has olvidado? ¿Por qué debo andar de luto y oprimido por el enemigo?» Mortal agonía me penetra hasta los huesos ante la burla de mis adversarios, mientras me echan en cara a todas horas: «¿Dónde está tu Dios?» ¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza, y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios!». Salmos 42:8-11