Dios habla en Su Palabra sobre PACIENCIA y nos llena de calma

La paciencia es un regalo divino que acompañado de misericordia, es un comportamiento que todo buen cristiano debe mostrar hacía los demás, un compartimiento que refleje lo mejor posible la misma paciencia y misericordia que Dios tiene con cada uno de nosotros. Es cuando toleramos a los demás, no miramos sus errores y acciones desconsideradas y los perdonamos de forma sincera por sus ofensas reales o imaginarias contra nosotros. Es soportar las pruebas y esperar paciente y fielmente por la intervención de Dios.

La Biblia nos enseña que con total humildad y mansedumbre, nos soportemos con paciencia los unos a los otros basados en el amor. En otras palabras; debemos trabajar pacientemente con los demás aunque no sea algo placentero para nosotros. Por otra parte, nos dice que nos perdonemos si alguno tuviera queja del otro, todo con paciencia, así como Dios nos ha perdonado, también hagamos lo mismo. Ese es el comportamiento que un hombre nuevo, lleno del Espíritu Santo, debe actuar.

Tengamos la misma paciencia que Dios nos tiene

Dios anhela que seamos como Él, que demos fruto de Su Espíritu, porque se preocupa por todos los seres humanos de una manera compasiva impresionante, de misericordia y de paciencia. Esta misericordia y redención, es un fiel ejemplo del inmenso amor de Dios, lo ha demostrado cuando espera, y sigue esperando pacientemente por cualquier ser humano para que se arrepienta y que nos dejemos de destruir entre nosotros mismos.

Dios anhela con paciencia que nos volvamos a Él, y cuando lo hacemos, hasta nos promete que nos va a ayudar a vencer. El proceso de pasar de una naturaleza humana egoísta; «El antiguo hombre» como lo llama la Biblia; a una nueva creación en Cristo quizás se torne lento y frustrante, pero Dios nos guía con amor y nos ayuda con una increíble paciencia. Y como Él anhela que seamos como Él, entonces seamos igual de pacientes con los demás.

La BONDAD es el fruto del espíritu? La misma de Dios

Calma al leer la Palabra de Dios

«El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor». 1 Corintios 13:4-5

«A quien Dios exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente». Romanos 3:25

«Guarda silencio ante el Señor, y espera en él; no te alteres por los que prosperan en su camino, ni por los que practican la maldad». Salmo 37:7

«Pacientemente esperé al SEÑOR, y él se inclinó a mí y oyó mi clamor». Salmo 40:1

«Todo esto, fortalecidos con todo poder, conforme al dominio de su gloria, para que puedan soportarlo todo con mucha paciencia. Así, con gran gozo». Colosenses 1:11

«A quien Dios puso como sacrificio de expiación por medio de la fe en su sangre. Esto lo hizo Dios para manifestar su justicia, pues en su paciencia ha pasado por alto los pecados pasados». Romanos 3:25

«Bien saben que, cuando su fe es puesta a prueba, produce paciencia. Pero procuren que la paciencia complete su obra, para que sean perfectos y cabales, sin que les falta nada». Santiago 1:3-4