Si Jesús es Dios ¿Cuando oraba, lo hacía para si mismo?

Para poder entender que Jesús estuvo como Dios en la tierra, y orando a Su Padre en el Cielo, hay que reflexionar que el Padre eterno y el Hijo eterno estaban en una constante y eterna relación antes que Jesús tomara forma humana. El Padre Celestial bajó a nuestro nivel, como diríamos con nuestras propias palabras, para acercarnos de nuevo a sí mismo. Su «hijo» Jesús, fue el cuerpo que se necesitaba para derramar sangre para el sacrificio por nuestros pecados. El Hijo es la encarnación de Dios mismo. Así mismo nos lo enseñó Jesús:

«para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió». Juan 5:19

«Yo y el Padre somos uno». Juan 10: 30

El Apóstol Juan nos explica que Jesús no pasó a ser el Hijo de Dios cuando se convirtió en humano en Belén. Desde antes que existiera todo, ya Jesús era el hijo de Dios, ahora mañana y por la eternidad lo será. La Biblia nos enseña que Dios nos dio al Hijo y nació. Jesús siempre conformó la relación entre el Padre y el Espíritu Santo. Es lo que denominamos la Trinidad y siempre ha existido, Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu.

No te confundas y pienses que son tres Dioses, no, son Un solo Dios manifestado como tres Personas. Así el mismo Jesús nos lo enseñó. Nos quiere hacer entender que Él y Su Padre son la misma sustancia, la misma esencia. Entendamos que El Padre, El Hijo y el Espíritu Santo son tres personas que co-habitan como Dios, el Dios verdadero. Y para dejar claro; han tenido, tienen y seguirán teniendo una relación.

El hecho de que Dios el hijo haya orado o hablado al Dios el Padre, no tiene nada de malo, no hay problema con eso, ya se mencionó anteriormente. Pues ellos han tenido una eterna relación desde mucho antes que Cristo se encarnara. La Biblia nos explica a lo largo de sus Sagradas Escrituras como el Hijo de Dios, ya en Su forma humana, hizo la voluntad de Dios el Padre, eso finalizó con la redención para cada uno de nosotros. Esa constante obediencia al Padre Celestial la reforzaba y la mantenía orientada hacía la oración. Por eso Jesús vivía orando, para pedirle al Padre poder y sabiduría. Y es lo que Jesús nos enseñó para seguir Su ejemplo.

Lo que sucedió es que cuando el eterno Hijo de Dios, Jesús, se convirtió en humano; pero sin pecado, a la vez Jesús se convirtió en un siervo, y se despoja de Su gloría Celestial. Ya  como hombre tuvo que aprender sobre la obediencia a Su Padre; y también fue tentado por Satanás; injustamente acusado por los hombres; rechazado por muchos y para finalmente ser crucificado.

¿Qué es la unión hipostática de Jesucristo? Dios y humano

Cuando Jesús oraba al Padre, orando, no contradice la doctrina de la Trinidad. Al contrario de muchos pensamientos erróneos, Jesús no oraba o hablaba consigo mismo. La distinción clave es un solo Dios y un solo mediador – El Espíritu de Dios y el cuerpo físico de Cristo. Entendamos que el Espíritu de Dios permaneció en el cuerpo de Jesús, sin formar dos personas. La Palabra se hizo carne, y habitó entre los hombres.