¿Es bueno hacer el BIEN? Un consejo de Dios

Cuando vamos al médico él nos aconseja hacer ejercicios físicos, la primera impresión es que podría ser algo poco atractivo. Apartarnos de la inercia amerita que nos esforcemos y sudemos. Pero apenas empecemos a realizar los ejercicios veremos los resultados, los primeros beneficios: nuestra disposición mejora, se fortalece nuestra autoestima y así todo va cambiando para nuestro bien. Estos consejos son como los que Dios nos da, y un consejo de Dios es que;

«No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos». Gálatas 6:9

Dios nos dice en la Biblia aquí que lo mismo sucede cuando hacemos el bien. Quizás te parezca un cliché, pero cuando ejercemos el bien, un consejo de Dios; con toda seguridad vamos a recibir bendiciones, beneficios por parte de Dios en cada una de las áreas de nuestra vida. Siempre que con mucho esfuerzo procuremos hacer el bien, a la vez de beneficiar al prójimo, también sembramos en nosotros el fruto del Espíritu: el amor, la paz, la paciencia, la amabilidad, la bondad, la fidelidad, la mansedumbre y el dominio propio.

Me siento bendecido cuando Dios me habla de Su AMOR

Todo buen cristiano debe motivarse a continuar con la obra del Señor haciendo siempre el bien a todos. Dios se enfatiza en que el creyente ha sido llamado para arar y preparar la dicha ajena, sin importar si son creyentes o no. El Apóstol Pablo nos muestra su propósito en la Biblia de ayudarnos a entender lo importante que es sembrar el bien. Nos anima a seguir haciéndolo sin desmayar y de esa manera veremos las magnificas cosechas que nos dará.

«Confía en el SEÑOR, y haz el bien; habita en la tierra, y cultiva la fidelidad». Salmo 37:3

Es cierto que en algunas ocasiones se interpone la maldad de otros y nos cierran los deseos de hacer el bien, pero la Biblia nos exhorta a no abandonar esta tarea debido a que nos cansamos. Además, como verdaderos cristianos; es nuestra tarea puesta por Dios; de hacer el bien a otros. Dios nos llama para que cuidemos nuestro corazón de tal manera que no se cierre o se enfríe por la maldad de otros. La presente pandemia del Covd-19 está poniendo a prueba el verdadero corazón del cristiano.

«Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo». Gálatas 6:2

Cuando realizamos una buena acción es sumamente gratificante, sentimos que nuestro corazón se llena de una plenitud única. Además nuestro espíritu se impregna de tranquilidad en los momentos cuando ejercemos la colaboración y servimos para hacer el bien. Otro consejo que nos da Dios en la Biblia es que no imitemos al mal, que hagamos lo bueno, pues el que obra bien demuestra que está con Dios; pero el que hace lo malo, demostrará que está apartado de Dios, y por lo tanto cosechará lo malo.

El verdadero creyente, al decir que conoce a Dios, es porque de verdad está comprometido a realizar buenas obras. De esa manera hace visible a Dios a los demás, pues el anhelo de Dios es nuestro bienestar. Si observas alrededor, veras muchas oportunidades para hacer el bien a los demás.

«Antes bien, «Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber». Actuando así, harás que se avergüence de su conducta». Romanos 12:20