Es mentira que Pablo escribió las epístolas de la Biblia

Para la época del Nuevo Testamento de la Biblia existían muchas personas que escribían una carta en nombre de otra, PSEUDONIMO, así lo han asegurado algunos estudiosos, y que además, lo aceptaban como una cultura en esa época. Es por eso que estos estudiosos afirman que algunas de las cartas de esa parte de la Biblia no están escritas por los supuestos autores. Un ejemplo es que a menudo afirman que el Apóstol Pablo no escribió las epístolas, es decir; 1-2 Timoteo y Tito, por otra parte dicen que el Apóstol Pedro no escribió la 2 carta de Pedro. Sin embargo, aún falta la evidencia de que el seudónimo lo aceptaron en cartas que se consideraban autoritarias e inspiradas.

«Que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca». 2 Tesalonicenses 2:2

Aquí el mismo Apóstol Pablo critica con exactitud a aquellos que afirman escribir en su nombre, y completa la carta concluyendo que esa escritura es de su mano, que con toda seguridad es auténticamente suya.

«La salutación es de mi propia mano, de Pablo, que es el signo en toda carta mía; así escribo». 2 Tesalonicenses 3:17

El pensador, escritor y padre de la iglesia del siglo II, dijo que el autor del libro apócrifo del Nuevo Testamento, Hechos de Pablo y Tecla, se destituyó de su cargo como obispo por haber escrito el libro y hacer creer que había sido Pablo, dijo que lo escribió por amor a Pablo, sin embargo lo removieron (Tertuliano, Sobre el Bautismo 17).

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De ese mismo modo, por el año 180 d.C. Serapión, Obispo de Antioquía para la época; rechazó el Evangelio de Pedro como libro autorizado porque no era auténtico, el autor aseguraba que lo escribió Pedro, sin embargo, no le creyeron. Esto fue lo que dijo Serapión:

«Por nuestra parte, hermanos, ambos recibimos a Pedro y a los otros apóstoles como a Cristo, pero los escritos que llevan falsamente sus nombres los rechazamos, como hombres de experiencia, sabiendo que no nos fueron transmitidos» Eusebio, Historia Eclesiástica 6.12.1-6.