¡Fue Dios quien te hizo nacer! Por eso le debemos toda la honra y alabanza por siempre

«Desde antes de nacer ya dependía de ti, ¡fuiste tú quién me hizo nacer! Por eso te alabaré siempre» (Salmos 71:6), esto es lo que dice la palabra del Señor acerca de tu creación, acerca de tu vida en la tierra; y tal cómo lo indican las sagradas escrituras, Dios te trajo al mundo y fue por su obra, gracia y decisión que llegaste a este mundo.

Además, justamente cómo lo dice su palabra: «desde antes de nacer ya dependía de ti», este versículos nos recuerda lo poderoso y magnífico que es nuestro Dios, no indica que tenemos vida gracias a él y que además su promesa nos habla de una vida eterna a su lado; así de poderoso es nuestro padre, así de importante es Dios en nuestras vidas que le debemos incluso nuestro nacimiento, nuestro respirar, porque fue él quien nos eligió a cada uno de nosotros para cumplir con una misión en este mundo, por lo tanto, toda la gloria y honra se la merece

Suena increíble e inimaginable pensar que desde antes de nacer ya Dios sabía lo que tenía preparado para nosotros, pero así lo dice su palabra y así debemos creerlo y confiarlo los cristianos; por esa razón, debemos rendirle toda la honra y honor a nuestro Dios todopoderoso y agradecerle por habernos elegido entre tantos, para que fuéramos los que cumplamos su misión.