¿He nacido ya pecador? Todos lo hemos heredado

En honor a la verdad, todos nacemos en pecado. Absolutamente todos los humanos llegamos a este mundo con la naturaleza pecaminosa. Sin importar si somos niños o adulto, alguien «bueno» o «malo», todos tenemos sembrado el pecado. El que nos lleva a no cumplir con los principios perfectos de Dios o no obedecer sus leyes. Cada uno de nosotros nos inclinamos de manera natural hacía ir en contra de las cosas de Dios, con sólo ver el comportamiento del egoísmo apreciamos el pecado. A causa del pecado nos apartamos del cobijo de Dios, entonces merecemos Su castigo.  Debido a nuestro pecado, todos estamos separados de Dios y merecemos su castigo.

«Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios». Romanos 3:23

«Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro». Romanos 6:23

Esa naturaleza pecaminosa la hemos heredado de Adán. La Biblia nos explica que cuando Dios creó a Adán y Eva, los hizo a Su propia imagen y principalmente sin pecado. Así mismo les dio la facultad de tomar sus propias decisiones, pero en mala hora decidieron desobedecer a Dios. Y esa decisión de desobediencia los baño del pecado, convirtiéndose en pecadores por naturaleza. Entonces dejaron como herencia esa naturaleza pecaminosa a sus hijos, esos hijos a sus hijos y así sucesivamente hasta nuestros tiempos. Y como cada uno de los humanos descendemos de Adán y Eva, hemos heredado al nacer una naturaleza inclinada hacía el pecado. El Apóstol Juan nos explica un poco en su carta a los Romanos;

«Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron». Romanos 5:12

¿Existe la vida después de la muerte? Lo que dice la Biblia

Pablo nos afirma que el pecado forma parte de nuestra naturaleza desde el momento que nacemos. El pecado aún antes de estar conscientes de él, actúa en nuestro cuerpo y nuestros comportamientos. La Biblia en el libro de los Salmos nos dice que somos malos desde que nacemos, pues ya nuestra madre nos concibió pecadores. Si observamos a los niños, veremos como de forma natural se inclinan al egoísmo, entonces es cuando debemos actuar como buenos padres para enseñarles a compartir y a que pongan a los demás primero. Esa naturaleza pecaminosa en el mundo nos ha hecho imperfectos y vulnerables al nacer.

«La necedad está ligada en el corazón del muchacho;
Mas la vara de la corrección la alejará de él». Proverbios 22:15

A pesar de todo esto, existe una esperanza de librarnos del pecado; y no es otra que por medio de Jesucristo, de Su sacrificio en la cruz la cual nos libró del pecado. Entonces busca a Cristo, acéptalo como tú único señor y Salvador, sólo así podrás nacer de nuevo y sacar todos tus pecados de tú espíritu. Hazlo en espíritu y verdad, de corazón y humildemente, pensando que es por Cristo que puedes lograrlo.

«Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia». Romanos 5:17