Si en realidad Jesús no tenía pecados ¿Por qué se bautizó?

En la Biblia encontramos a un personaje llamado Juan el Bautista, quien a través de prédicas; se encargaba de bautizar a todo aquel que se arrepintiera de sus pecados y por supuesto estuviera decidido a alejarse de ese mal hábito. El mensaje del Bautista era muy sencillo, él decía; «Arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado». Podemos entender que pronto llegaría el Rey. Y para eso había que estar preparado de una manera adecuada. Y la mejor manera de hacerlo era siendo bautizado. Pues, El Rey no puede reinar sobre personas esclavizadas a su pecado.

“En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas». Mateo 3:1-3

Lo que nos dice aquí el Apóstol Mateo no es más que tenemos la necesidad de cambiar nuestra mente en relación con el pecado, es necesario que lo confesemos como tal y apartarlo de nosotros. Esto es un llamado de Dios a salir del reino de las tinieblas y a entrar en el reino de los cielos. En vista de esto, muchas personas recibieron y aceptaron el mensaje de Juan el Bautista y en señal de identificación con lo que Juan el Bautista predicaba se bautizaron en agua. Por medio del bautismo se reconocía a quienes estaban de acuerdo con el Bautista y a su arrepentimiento real de sus pecados.

¿Es verdad que Bautizar por inmersión es el modo correcto? El reflejo del cristiano

Esto llegó a oídos del pueblo de Galilea, de donde salió Jesús hacía el Rio Jordán, que era donde se encontraba bautizando Juan el Bautista, para que Lo bautizara. El bautismo era de suma importancia para Jesús, por eso caminó cientos de Kilómetros de distancia que había entre Galilea y el Jordán. Sin embargo, apenas llegó Jesús al Jordán, sucedió lo siguiente;

“Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?“ Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó.”. Mateo 3:14-15

Juan reconoció que realmente Jesús no tenía ningún pecado de qué arrepentirse, es por eso que Juan se opuso a bautizar a Jesús. Pues sabía que Jesús era Dios en carne, hecho hombre, entonces Juan estimó que lo correcto sería más bien que Jesús lo bautizara a él. Pero Jesús le afirmó a Juan que era conveniente y apropiado que fuera bautizado. ¿Por qué? Pues la idea de Dios era que Jesús se identificara a través del bautismo, con todos los israelitas piadosos que se decidieron a arrepentirse de sus pecados por medio del bautismo.

¿De verdad es importante Bautizarme como Cristiano?

Entendamos entonces hermanos, que Jesús no lo bautiza  Juan el Bautista porque necesitaba arrepentirse de algún pecado. Como buenos cristianos debemos saber que Jesús es absolutamente santo. A Jesús lo bautizado Juan el Bautista como una manera de ejemplo, en ese caso para los israelitas, para que se animaran a bautizarse todos aquellos que estaban arrepentidos de su pecado y que querían estar listos para el establecimiento del reino mesiánico. Jesús fue bautizado para hacer una representación simbólica de su muerte, sepultura y resurrección, con lo cual Jesús logró perdonar los pecados de cada uno de nosotros en la cruz. 

«Y todo el que tiene esta esperanza {puesta} en Jesús, se purifica, así como Él es puro. Todo el que practica el pecado, practica también la infracción de la ley, pues el pecado es infracción de la ley. Y vosotros sabéis que Él se manifestó a fin de quitar los pecados, y en Él no hay pecado». 1 Juan 3:3-5