La Biblia no dice que debemos ser miembros de una IGLESIA

Aunque muchos afirmen que se debe pertenecer a una iglesia, para la Biblia no parce ser necesario. El asunto de ser miembro de una iglesia no suena muy espiritual, ¿Cierto? Más bien suena a papeleo, a burocracia, precisamente lo que no necesitamos en la iglesia. En la actualidad se fundan iglesias que no tienen una membresía formal, oficial; los creyentes que asisten son la gente de la iglesia y listo. Pero casi ninguno se pregunta; «¿Donde dice la Biblia que es un deber ser miembro de alguna de las iglesias?» Y es normal que sea una pregunta retórica; es decir que no se espera una respuesta, en este caso porque muchos sabemos que en ninguna parte la Biblia dice que debemos pertenecer, o ser miembros de una iglesia. Quizás te preguntes; ¿Será así? Pues sí, en la Biblia no encontramos ningún pasaje que diga: «Debes ser miembro de una iglesia».

«Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo». 1 Corintios 12:12

Aquí el Apóstol Pablo nos indica que todo creyente debería ser miembro de una iglesia, pero local; los compara con los miembros del cuerpo humano. A lo largo de ese capítulo Pablo continúa con la comparación y en el versículo 27 concluye;

«Vosotros, pues, sois el cuerpo de cristo, y miembros cada uno en particular». 1 Corintios 12:27

Podemos decir entonces que la Biblia habla de la iglesia local más que de la universal. Ciertamente la palabra «miembros» en este pasaje viene de la comparación con el cuerpo humano, pero la podemos considerar metafórica cuando se aplica a la iglesia. Pues no veo alguna buena razón de que la Biblia se refiere a las iglesias universal.

La Iglesia somos todos los Cristianos en Casa

Por otro lado, vemos que la Biblia, en el libro de Hecho, menciona que los nuevos creyentes se «añadieron a la iglesia»;

«Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas». Hechos 2:41

«Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos». Hechos 2:47

Ciertamente ser «añadido a la iglesia» se podría referir a la universal; cuando alguien se convierte en creyente, pasa a formar parte de alguna de las iglesias universal, el pueblo de Dios. Pero, y ¿Por qué no?, ¿más bien se estaría refiriendo a la iglesia local?. Ya que al considerar el bautismo en agua como una ordenanza de la iglesia local, se vería más natural que dijera: «Fueron bautizados; y se añadieron…», por lo menos en el versículo 41. Quizás el lenguaje aquí nos ayude a definir la distinción (de suma importancia) entre asistir a una de las iglesias y pertenecer a una iglesia.

Cuidado con los Cristianos HIPÓCRITAS de las iglesias

El Apóstol Pedro cuando le tocó sustituir a Judas Izcariote, lo hizo delante de muchos nombres; «De ciento veinte en numero», fue lo que dijo.

«Y en aquellos días, Pedro, levantándose en medio de los hermanos, dijo; y era la compañía de junta de ciento y veinte en número». Hechos 1:15

La Biblia cuando menciona números, también se refiere a nombres, es decir; personalmente, la iglesia local. Y lo podemos ver cuando en los censos de esa época hablaban de contar lo nombres. Los mismos expertos dicen que no es el único aso. El libro de Números es una muestra;

«…la cuenta de los nombres…». Números 1:2

«Y todos los primogénitos varones, conforme a la cuenta de los nombres, de un mes arriba, los contados de ellos fueron veinte y dos mil doscientos setenta y tres». Números 3:43

Si lo vemos rápido, puede parecer bíblico, y hasta podría sonar espiritual, afirmar que ser miembro de una iglesia es algo establecido por Dios, sin embargo, es algo impuesto por los hombres. No podemos basar el cristianismo en pasajes aislados, es necesario profundizar en las enseñanzas de la Biblia. Exige más trabajo, pero es así.