La Biblia nos habla de Vida Eterna ¿Qué es?

Dios promete a quien crea en Él como su Señor y Salvador la vida eterna; ese el mejor regalo de Dios. A pesar de que el cuerpo físico morirá, todo el que ha sembrado su fe en el Señor Jesucristo puede tener la certeza de que su alma vivirá por la eternidad. La Biblia nos dice que la muerte física es una de las consecuencias del pecado de Adán y Eva en el Jardín del Edén. Sin embargo, el pecado y la muerte no tienen la última palabra. Aunque nuestro tiempo sobre la Tierra es finito, gracias al sacrificio de Cristo en la cruz podemos ser libres del poder del pecado y vivir por la eternidad.

«Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor». Romanos 6:22-23

Es interesante ver el contraste entre paga / dádiva y muerte / vida. Los que vivan sometidos al pecado reciben un salario o una paga terrible: la muerte. Para nada agradable esa paga ¿Cierto? Pero si tenemos a Jesucristo como nuestro Señor nos libera del poder del pecado y nos da un regalo inigualable; la vida eterna.

La vida eterna no solo la podremos disfrutar en el futuro, es algo que desde el instante en el que aceptamos al Señor Jesucristo en nuestro corazón comenzamos a disfrutar del gozo y la esperanza de la vida eterna. La Biblia nos dice que el que cree en el Hijo de Dios tiene vida eterna. La tiene desde ya, no tienes que esperar nada, se hace realidad de una vez.

¿Qué quiere Dios que haga? Su voluntad en mi vida

Mientras estemos en la tierra debemos escoger donde pasar la eternidad. Esto se logra aceptando a Jesús en nuestra vida como nuestro único Señor y Salvador. Aceptar y reconocer que es solo por medio de Jesús que obtenemos la salvación y el perdón de nuestros pecados, produce vida eterna. En cambio si se rechaza a Dios tendrá como consecuencia el castigo eterno. Además; si decides aceptar a Jesús como su Señor, el simple hecho de saber que su eternidad no será una de castigo y dolor; consigues descanso y paz.

«El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rechaza al Hijo no sabrá lo que es esa vida, sino que permanecerá bajo el castigo de Dios». Juan 3:36

A pesar de todo, el anhelo de Dios es que cada uno de nosotros seamos salvos, la bondad de Dios es tan inmensa que no le desea a nadie el castigo eterno. El anhelo de su corazón es que todos acepten la vida eterna que él quiere darles y esa es la razón por la cual Jesús vino a la Tierra. La única condición es que crean en Jesús.

«Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. El que cree en él no es condenado, pero el que no cree ya está condenado por no haber creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios». Juan 3:17-18

«Porque la voluntad de mi Padre es que todo el que reconozca al Hijo y crea en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final». Juan 6:40