La Poderosa Palabra de Dios te enseña qué es SUERTE

El diccionario define a la suerte como la aparición de circunstancias; casuales, eventuales o fortuitos, cuyos efectos, negativos o positivos, no son controlables ni reproducibles por la voluntad humana. Por su parte, la Biblia nos enseña que sólo Dios es el soberano que tiene control de absolutamente todo, todo está bajo Su voluntad, bien sea la directiva; la que es iniciativa de Él, o Su voluntad permisiva; la que da permiso para que sucedan las cosas. Entandamos entonces que nada ocurre sin Su consentimiento. En otras palabras; el humano controla sus decisiones, pero es Dios quien controla las consecuencias.

En la Biblia encontramos la historia que muestra como en la antigua Babilonia las personas rendían cultos a deidades paganas, y esta va en contra de manera directa con el primer mandato de Dios, pues abandonaron al Señor.  Y en su desobediencia, el pueblo de Israel copió muchas de estas costumbres paganas, quienes además ya rendían culto a las deidades de la Fortuna y del Destino. A todo esto, Dios les dijo que los destinará a la espada. Pues cuando el Señor los llamó, no respondieron y cuando les habló, no escucharon, más bien se dedicaron a pecar; habían escogido hacer lo que perfectamente saben; lo que no le agrada a Dios.

Es lamentable como hoy muchos practican estos actos paganos. Vemos el culto que le rinden a la fortuna, como lo hacen las personas que practican el “leer o adivinar la suerte”, “leer las cartas”, o el “tarot”, entonces si quieres recibir bendiciones de Dios, lo mejor es que te alejes de todas estas cosas. La Palabra de Dios lo llama brujería. Y no tiene nada que ver con la suerte.

¿La SUERTE proviene de Dios? La Biblia nos enseña

La suerte explicada por Dios

El Apóstol Isaías nos deja claro en la Biblia que es Dios quien produce y hace que todo suceda. La Biblia nos enseña que podemos tirar los dados, pero es nuestro Padre Celestial quien decide como caen. Es decir; tenemos libre albedrío, podemos escoger hacer lo bueno o lo malo; si escogemos hacer lo que agrade a Dios, recibiremos Sus bendiciones. Por el contrario; si escogemos hacer lo contrario a Su mandato, recibiremos maldiciones. Entonces entandamos que Dios es el único, no hay ningún otro. Nuestro Padre Celestial nos lo explica;

“El Señor afirma: «Ustedes son Mis testigos, Mis siervos, que Yo elegí para que me conozcan y confíen en Mí y entiendan quién Soy. Antes de Mí no ha existido ningún dios, ni habrá ninguno después de Mí». Isaías 43:10 

“Yo creo la luz y la oscuridad, produzco el bienestar y la desgracia. Yo, el Señor, hago todas estas cosas». Isaías 45:7

“Podremos tirar los dados, pero el Señor decide cómo caen». Proverbios 16:33

«Pero a ustedes que abandonan al Señor y se olvidan de mi monte santo, que para los dioses de la Fortuna y del Destino preparan mesas y sirven vino mezclado, los destinaré a la espada; ¡todos ustedes se inclinarán para el degüello!
Porque llamé y no me respondieron, hablé y no me escucharon. Más bien, hicieron lo malo ante mis ojos y optaron por lo que no me agrada». Isaías 65:11-12

«Las naciones cuyo territorio vas a poseer consultan a hechiceros y adivinos, pero a ti el Señor tu Dios no te ha permitido hacer nada de eso». Deuteronomio 18:14

“La persona digna de confianza obtendrá gran recompensa, pero el que quiera enriquecerse de la noche a la mañana, se meterá en problemas». Proverbios 28:20 

«Pues el amor al dinero es la raíz de toda clase de mal; y algunas personas, en su intenso deseo por el dinero, se han desviado de la fe verdadera y se han causado muchas heridas dolorosas”.  Timoteo 6:10