La verdadera ORACIÓN que Dios escucha

La oración de la mañana no debería ser solo por orar; la intención debe ser para tener un contacto íntimo con Dios. Pero también oramos para que las cosas cambien y para que Dios nos bañe con Sus bendiciones, así como también, a través de nosotros, bañe a los demás. Cada oración de la mañana tiene su propósito, pero no basta con orar, también es necesario ser paciente y con una fe ferviente continuar orando hasta que obtengamos una respuesta.

«Si mi pueblo, sobre el cual se invoca mi nombre, se humilla y ora, y busca mi rostro, y se aparta de sus malos caminos, yo lo escucharé desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra».  2 Corintios 7:14

La fe es el motor que debe mover tú oración de la mañana, ella te da la certeza que Dios responderá tus peticiones liberando a gran medida Su bendición y poder. En la Biblia podemos ver que Jesús generalmente halagaba a las personas que tenían fe para recibir de Él. Por otro lado, reprendía a quienes en sus oraciones no recibían a causa de su poca fe en Él. El Apóstol Santiago nos explica que una oración eficaz puede mucho, y a la vez nos regresa resultados verdaderos. Por su parte, el Apóstol Juan, dice que Jesús les enseñaba que si piden en Su nombre; Él lo hará.  

¿Cómo debe ser la Oración a Dios? Viva

En la Biblia podemos encontrar un relato del Apóstol Mateo; en 17:14-21, allí leemos la historia de un hombre que lleva a su hijo epiléptico ante los discípulos para que lo sanaran, sin embargo, salió decepcionado porque “ellos no podían curarlo”. Más adelante vemos que Jesús, Públicamente expresó Su pesar por la “generación perversa y sin fe” y después sanó instantáneamente al muchacho. Luego de eso, ya reunidos en privado, los discípulos le preguntaron a Jesús por qué ellos no pudieron sacar el demonio del joven, a lo que Jesús les respondió de manera categórica  “A causa de su incredulidad”, esa era la sencilla razón. Jesús aprovechó y agregó que nada sería imposible para los que oran con fe.

«Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno». Mateo 17:20-21

Dios invita y nos da el don de sanar a los demás, ese es un llamado a que seamos como Jesús; que seamos Su amigo de la bendición. En la Biblia podemos ver las infinitas enseñanzas que Jesús les dejó a los discípulos, y por supuesto aprendieron mucho, lo principal en todo es la oración con fe y en obediencia, de esa manera todas las cosas cambiarán, así mismo sucede con cada uno de nosotros.

«Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan». Hebreos 11:6