Me siento bendecido cuando Dios me habla de Su AMOR

El amor es el principal fruto del Espíritu Santo, es un regalo que Dios nos da a través de Su Espíritu, es el sentimiento más grande que Dios tiene para cada uno de nosotros, es un amor puro y eterno. A pesar de esto, en la actualidad muchas personas abusan de esta palabra, la han utilizado de manera espantosa para describir el deseo sexual egoísta. En otros casos; podemos ver como la usan para excusarse de manera pasiva ante horrorosos pecados, y que continúen, en la vida de los seres amados. Por otro lado, se ha dado como una emoción incontrolable que nos lleva a un comportamiento destructivo, o unas palabras vacías que se pronuncian y se dicen sin ninguna sustancia.

Pero esto no tiene nada que ver con el amor del que habla el Apóstol Pablo en Gálatas 5:22, este es el fruto del Espíritu Santo que debería nacer en cada uno de nosotros de manera sublime. Este es el amor que debemos reflejar como buenos cristianos, que venga de Dios, como Dios, es decir; que personifique esta virtud como nuestro Padre Celestial.

La Biblia nos dice que este debe ser el amor que reflejemos, el que nos guíe según Sus mandamientos, como hemos oído desde el principio de los tiempos. Ese es el verdadero fruto de un verdadero cristiano, como nos enseñó Jesucristo; ama a Dios y a tú prójimo como a ti mismo. En la Biblia Dios nos explica que el amor es sufrido, es benigno; no siente envidia, no se envanece, no se exalta a sí mismo, no se irrita, no piensa mal, no se regocija en la iniquidad, se regocija en la verdad, soporta todas las cosas, cree todo, resiste todo y nunca falla.

Podemos definir que el amor es una preocupación altruista y que lo demostramos cuando cumplimos los mandamientos que Dios nos dejó en la Biblia. Estos mandamientos nos guían como tener una verdadera relación con nuestro Padre Celestial, con respeto y costumbres de adoración apropiadas, y como relacionarnos con otros seres humanos, es decir; evitemos el pecado cómo nos enseña la Biblia, pues esto destruye las relaciones.

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Bendecido con las palabras de amor de Dios

Cuando Dios me habla de amor es una bendición que inunda mi alma. Dios es amor del puro, entonces hagamos lo mismo con los demás, así nos enseña, pues el que no ama a Dios, no lo conoce. Somos engendrados por Dios, así que cumplamos lo que nos manda;  “Amados míos, amémonos los unos a los otros». Déjate inundar también de bendiciones con el amor de Dios leyendo estos versículo;

«Que nunca te abandonen el amor y la verdad: llévalos siempre alrededor de tu cuello y escríbelos en el libro de tu corazón. Contarás con el favor de Dios y tendrás buena fama entre la gente». Proverbios 3:3-4

«Y nosotros hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en Él». 1 Juan 3:16

«Le pido que, por medio del Espíritu y con el poder que procede de sus gloriosas riquezas, los fortalezca a ustedes en lo íntimo de su ser, para que por fe Cristo habite en sus corazones. Y pido que, arraigados y cimentados en amor». Efesios 3:16-17

«¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho, y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara,
¡yo no te olvidaré! Grabada te llevo en las palmas de mis manos; tus muros siempre los tengo presentes». Isaías 49:15-16

«A cambio de ti entregaré hombres; ¡a cambio de tu vida entregaré pueblos! Porque te amo y eres ante mis ojos
precioso y digno de honra». Isaías 43:4

«Porque solo un instante dura su enojo, pero toda una vida su bondad. Si por la noche hay llanto, por la mañana habrá gritos de alegría». Salmo 30:5

«Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados!». Efesios 2:4-5