Mientras más nos acercamos a Dios, más personas vamos perdiendo por ir en distintas sintonías

A lo largo de nuestras vida nos encontraremos con personas que cumplirán un propósito muy puntual, y otras que se quedarán para formar parte de nuestro camino mucho más tiempo; debemos entender que hay personas que llegan sólo por un tiempo y para algo en específico, pero luego, ya siguen otro rumbo, y esto es sencillamente porque van en una sintonía diferente a la tuya.

Mientras más nos acercamos a Dios y nos consagramos en su camino, muchas personas se irán alejando pues ya no van a compaginar tanto con nosotros; tal cual cómo fue el ejemplo bíblico de Abraham y su sobrino Lot, cuando Abraham se fue consagrando más al Señor, entendió que esto lo separaba de Lot, pues él quería seguir viviendo una vida muy superficial; y a pesar de todo lo que caminaron y vivieron juntos, llegó el momento en que esa unión se fue rompiendo, pues ambos siguieron en direcciones distintas.

Así nos sucede a lo largo de nuestras vidas, bien sea con amigos, pareja, socios, entre otros, por más doloroso que sea, hay personas que simplemente se apartan y eso está bien; no debemos permitir que nada ni nadie nos aparte de Dios y de nuestra disciplina de seguir su camino, no somos ni seremos perfectos jamás, pero una vida en el Señor, te guiará a hacer mejor las cosas.