Personajes de la Biblia que demostraron su Fe verdadera

Fe es la confianza que esperamos seguros que Dios obra en nosotros, aún sin verlo. Así nos lo enseña la Biblia. La Fe se puede interpretar como el poder de nuestro Padre Celestial ejerciendo en nosotros sin importar la situación, en nuestras vidas o en la de otra persona. Emunah; Fe, en Hebreo, y significa «Apoyo».

Eso cae como anillo al dedo, genial porque sería «Apoyo de Dios», que para todo buen Cristiano sabe que es garantía de que sí está obrando en nosotros para su alabanza y gloría. No importa lo que estemos pensando, el señor sabe que es bien, y así se manifiesta , por la Fe, y no por lo que veamos.

Dios construye nuestra Fe con corazones nuevos, renovados por Él mismo, nos abre los ojos para que veamos que Él es nuestro Dios y que lo necesitamos. Así la Fe en La Biblia, es saber que la Palabra de Dios es la verdad.  La Biblia nos enseña que la Fe no es tonta ni irracional. Por lo tanto, la Fe es poder confiar en la promesa de Dios en su Palabra.

Personajes de la Biblia con Fe verdadera

María demostró su Fe en Dios cuando la eligió para ser la madre de su hijo. Gracias a la Fe que María tenía en Dios, aceptó el rol para lo que fue elegida.

Y El ángel le respondió a María: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Entonces el niño que nazca será santo y llamado Hijo de Dios. Incluso Elizabeth, tu pariente, ha concebido también un hijo en su ancianidad, y ella, que se decía ser incapaz de concebir, está en su sexto mes. Porque para Dios nada es imposible. Entonces María le responde: “Soy la sierva del Señor”, “Hágase en mi tu palabra”. Ahí el ángel se fue». Lucas 1: 35-38.

Abraham también demostró la Fe verdadera en Dios cuando le puso la peor de las pruebas; sacrificar a su único hijo como holocausto. Al día siguiente, según lo señalado por Dios, fue al lugar del sacrificio, pero con la Fe a cuesta también de que Dios proveerá.

“Después de un tiempo; Dios quiso probar a Abraham, y le dijo: “¡Abraham!”, el respondió: “Aquí estoy”. A lo que Dios le dijo; “Toma a tu único hijo, al que amas tanto, Isaac, y ve a la región de Moriah, allí lo quemarás y lo ofrecerás en holocausto en una montaña que te indicaré”. Ya en la madrugada, Abraham se levantó y cargó su burro. Se llevó consigo a dos de sus sirvientes y a su hijo Isaac;  preparó la leña suficiente para el holocausto, se dirigió al lugar que Dios le había dicho.

Al tercer día, Abraham levantó la vista y vio el lugar a lo lejos. Dijo a sus sirvientes: “Quédense aquí con el burro mientras yo y el niño subimos a la cima. Adoraremos y luego volveremos a ustedes”. Abraham tomó la leña para el holocausto y la colocó sobre su hijo Isaac, y él mismo llevó el fuego y el cuchillo. Mientras los dos continuaban juntos, Isaac habló y le dijo a su padre Abraham: “¿Padre?” Abraham responde: ¿Sí hijo mío? El fuego y la leña están aquí,  dijo Isaac, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto? Abraham respondió: “Dios mismo proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío”. Y los dos siguieron juntos” Génesis 22: 1-8.

Sadrac, Mesac y Abed-nego tuvieron la misma Fe al momento de arrojarlos al horno de fuego por el rey Nabucodonosor. Confiaron plenamente en que Dios los salvaría.

“Si somos arrojados al horno en llamas, nuestro Dios al que servimos nos puede salvará de eso, y él nos librará de la mano de Su Majestad. Pero igual si no lo hace, queremos que sepa, Su Majestad, que no serviremos a tus dioses ni adoraremos la imagen de oro que has establecido”. Daniel 3: 17-18.

“Y los sátrapas, los prefectos, los gobernadores y los altos oficiales del rey se reunieron para ver a estos hombres, que  el fuego no había hecho daño alguno sobre sus cuerpos, ni el cabello de sus cabezas se había chamuscado, ni sus mantos habían sufrido daño alguno, ni siquiera un olor a fuego había quedado en ellos. Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego que ha enviado a su ángel y ha librado a sus siervos que, confiando en Él, desobedecieron la orden del rey y entregaron sus cuerpos antes de servir y adorar a ningún otro dios excepto a su Dios”. Daniel 3: 27-28.

También Ester tuvo Fe en Dios cuando visitó al rey sin previo aviso y exponer el plan de Amán para matar a los judíos.

«Y dijeron a Mardoqueo las palabras de Ester. Entonces dijo Mardoqueo que respondiesen a Ester: No pienses que escaparás en la casa del rey más que cualquier otro judío. Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino? Y Ester dijo que respondiesen a Mardoqueo: Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca». Ester 4:12-16.

Otro personaje de la Biblia que demostró su Fe es Moisés; cuando en aquellos días Dios le pidió que llevara a los israelitas fuera de Egipto y al otro lado del mar rojo, lejos de todo lo que sabían.

«cuando el faraón se acerca, los israelitas se dan cuenta que los egipcios venían por ellos. Se asustaron mucho y oraron para que el SEÑOR los ayudara. Le dijeron a Moisés: ¿Acaso nos trajiste aquí al desierto a morir porque no había tumbas en Egipto? ¿Por qué nos hiciste esto? ¿Por qué nos sacaste de Egipto? Es preferible ser esclavo en Egipto que morir en el desierto. Entonces Moisés les responde: No teman, observen cómo el SEÑOR los va a salvar. ¡Nunca más volverán a ver a estos egipcios! El SEÑOR peleará a favor de ustedes; así que manténganse en silencio». Exodo 14:10-14.
No desvíes la mirada de Dios ni lo desobedezcas. Enfocate en seguir su palabra dada en La Biblia. Así tu Fe aumentará. Escríbenos…y compartamos nuestra Fe…