¿Por qué Dios no responde mis Oraciones? Se tarda

¿Dios no responde mi oración? Sí, pero generalmente Dios se tarda en responder las oraciones. La Biblia nos da varios ejemplos de situaciones donde Dios se tarda o creemos que se tarda. Podemos ver como Jacob no recibió la bendición del ángel hasta casi el amanecer de aquel día; pues tuvo que luchar toda la noche hasta recibir la bendición de ser libre. Por otro lado está la humilde mujer sirofenicia quien no recibió respuesta alguna durante mucho tiempo. También vimos que Pablo rogó tres veces al Señor que le quitara “el aguijón en la carne”, y no recibió ninguna seguridad de que se le quitaría, pero sí recibió la promesa de que la gracia de Dios sería suficiente. Ah..si responde mi oración. SÍ.

«Respondió ella y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. Entonces le dijo: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija. Y cuando llegó ella a su casa, halló que el demonio había salido, y a la hija acostada en la cama». Marcos 7:28-30

La mayoría buscamos tocar la puerta de la misericordia, yo por medio de mi oración, pero no hemos recibido respuesta, si me permites te voy mostrar los motivos por los qué quizás Dios se tarda en abrirte la puerta. Seguro piensas que no responde, pero te cuento que nuestro Padre tiene motivos peculiares para hacernos esperar. En algunas ocasiones es para demostrarnos Su poder y Su soberanía, de manera que los hombres sepan que el Señor Jesucristo tiene el derecho de dar o retener. La buena noticia es que mayormente la demora es para nuestro beneficio. Quizás te hace esperar para que tus deseos sean más fervientes. Dios sabe que la tardanza encenderá y aumentará el deseo, y que si te hace esperar verás más claramente tu necesidad, y buscarás con más fervor; y que valorarás más la misericordia recibida por lo mucho que esperaste.

En otros casos puedes pensar ¿Será que en mi oración estoy pidiendo algo malo para mi vida? pues, quizás tus oraciones vienen con peticiones que son malas para tú vida, entonces sería bueno eliminarlas antes de que se te dé el gozo del Señor. Puede también que tu entendimiento del evangelio no lo tengas claro, o tal vez estés confiando mucho en ti mismo en vez de confiar plenamente en el Señor Jesús. Otra circunstancia podría ser que Dios te hace esperar un poco de manera que al final pueda mostrarte más plenamente las riquezas de Su gracia.

¿Cómo logro qué Dios RESPONDA mis oraciones?

Lo que si es seguro es que tus oraciones, mi oración y las de todos, están almacenadas en el cielo, y aunque no sean contestadas inmediatamente, con toda seguridad no han sido olvidadas, pero, sin afán, verás como en poco tiempo Dios te responderá para tu gozo. No dejes que la desesperación te haga callar, sino más bien mantente constante suplicando fervientemente. Mantén siempre la comunión con Dios, ese es el anhelo de Él, y regalarnos todo el bienestar posible para cada uno de nosotros. No ores para pedir caprichos, procura que tus oraciones sean para cosas que de verdad necesites, lo demás llegará por añadidura, recuérdalo.

«Y me dijo: Muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate. Y mientras él me hablaba, recobré las fuerzas, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido». Daniel 10:19

La Biblia nos narra que Daniel estuvo preocupado por un sueño, tanto que oró a Dios para que lo comprenda y lo ayude. Pero Dios se tardó un buen tiempo ¿Por qué se tardó tanto tiempo? El ángel explica que Dios lo envió apenas Daniel oró, pero el ángel fue emboscado por un “príncipe del reino de Persia”;

«Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia». Daniel 10:13

Ese príncipe, o demonio, era muy fuerte y la lucha fue tan feroz que después de tres semanas, el ángel y el demonio aún no definían la victoria. Entonces el arcángel Miguel tuvo que unirse a la batalla y luchar contra el demonio para que el ángel pudiera ir y encontrarse con Daniel.

La Biblia nos aclara que nuestras oraciones si llegan a Jesús, que sí nos escucha, y Dios responde, la mayoría de las veces de inmediato. Pero nuestras peticiones provienen de los campos de una guerra feroz que se ha estado librando desde el principio de los tiempos, y nuestros enemigos a cargo de satanás hacen todo lo posible para que la respuesta de Dios no llegue a su fin.

«El me dijo: ¿Sabes por qué he venido a ti? Pues ahora tengo que volver para pelear contra el príncipe de Persia; y al terminar con él, el príncipe de Grecia vendrá». Daniel 10:20