¿Por qué tengo que SUFRIR si Dios me ama? Rompes Su ley

Sufrir no está en los propósitos de nuestro Señor Jesucristo para con nosotros. Pues Dios nos ama. Dios es nuestro creador Omnipotente, y podría habernos hecho unos robots, de esa manera le obedeceríamos siempre. Sin embargo, por Su infinito amor, nos creó humanos y libres. La intención de Dios es que le obedezcamos de manera voluntaria y por amor, no obligados, sino no tendría sentido ¿Cierto? De nada sirve un amor obligado. Imagínate; crear un robot para que te ame, ah.! ni una pizca de igualdad con alguien que te ame por su propia decisión, ¿verdad? 

¿Se ha olvidado Dios de mi? Se te olvidó como vivir

Bien, esa es la razón de que Dios nos dio «libre albedrío», en otras palabras, podemos escoger si creer en Él y obedecerlo, o pasar por alto Sus enseñanzas y comportarnos como mejor nos parezca a pesar de que las consecuencias nos hagan sufrir. Cuando hacemos uso de este libre albedrío, pero decidimos cosas retando las instrucciones de Dios para nuestra vida, entonces quedamos expuestos a situaciones que nos harán sufrir a nosotros y también a otras personas.

«A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia». Deuteronomio 30:19

Por otra parte, por causa del pecado de otros, también nos exponemos a sufrir, esos pecados nos afectan de distintas maneras. Esto podría indicarnos que el motivo principal del sufrimiento humano, es la terquedad del hombre por retar las leyes de Dios. Las leyes de Dios no son para romperlas, ni mucho menos retarlas, así que cuando las retamos, los que nos rompemos somos nosotros. Recuerda que Dios nos ama y jamás va a permitir que suframos, todo es cosecha de nuestra siembra.

Bueno, hablemos del pecado de cada quien, que es en especial el que nos hace sufrir. En la Biblia podemos encontrar muchas explicaciones de los motivos que Dios tiene para permitir que tengamos momentos de sufrimiento. Pero es bueno recordar que aunque no lo comprendas, en todos esos momentos difíciles Dios está ahí, porque Dios nos ama, como buen cristiano debes creer que así es, que eso forma parte de Su plan divino, y Sus propósitos son todos para nuestro bienestar. Lo que quiero decir es que en algunas circunstancias Dios nos permite sufrir para impulsarnos a volver a sus caminos.

«Antes de sufrir anduve descarriado, pero ahora obedezco tu palabra». Aquí el salmista reconoce que andaba descarriado, y el sufrimiento que experimentó lo hizo volver al Señor». Salmo 119:67

Además, también hay casos donde nos llega el sufrimiento porque el Señor nos está disciplinando, nos corrige. Dios nos ama, sólo intenta que continuemos con Él. La Biblia nos dice que el hombre que es corregido por Dios es inmensamente dichoso, eso nos indica entonces que no menospreciemos Su disciplina, la corrección del Todopoderoso, pues Él hiere, pero cura la herida; golpea, y a la vez alivia. Por otro lado, la Biblia nos revela que otras situaciones de sufrimiento Dios las permite para que podamos al mismo tiempo consolarnos con Él, de esa manera, con el ejemplo de Dios; aprendemos a consolar a otros también.

«He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga; Por tanto, no menosprecies la corrección del Todopoderoso». Job 5:17

«El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios». 2 Corintios 1:4