¿Que significa seguir a cristo en el camino de la Fe?

¿Que significa seguir a Cristo en el camino de la Fe?  Seguir a Cristo verdaderamente significa que Él se ha convertido en todo para nosotros. Todo el mundo sigue algo: los amigos, la familia, la cultura popular, los deseos egoístas, o Dios. Sin embargo: «Sólo podemos seguir una cosa a la vez» (Mateo 6:24). Nos dice Dios en la Santa Biblia.

¿Quienes fueron los 12 Discípulos que siguieron a Jesucristo?

Dios declara que no deberíamos tener ningún otro Dios delante de Él (Éxodo 20:3; Deuteronomio 5:7; Marcos 12:30). Seguir a Cristo verdaderamente significa que no seguimos algo más. Jesús dijo en Lucas 9:23, “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”. No existe tal cosa como un «discípulo a medias”. Como lo demuestran los discípulos, nadie puede seguir a Cristo por el poder de su propia fuerza de voluntad. Los fariseos eran buenos ejemplos de aquellos que estaban tratando de obedecer a Dios en su propia fuerza. Su esfuerzo propio condujo solamente a la arrogancia y la distorsión de todo el propósito de la ley de Dios (Lucas 11:39; Mateo 23:24).

En los Evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan), el mandamiento de Jesús de «sígueme» aparece repetidamente (por ejemplo, Mateo 8:22; 9:9, Marcos 2:14; Lucas 5:27; Juan 1:43). En muchos casos, Jesús estaba llamando a los doce hombres que llegarían a ser Sus discípulos (Mateo 10:3–4). Pero otras veces, Él estaba hablando a cualquiera que quisiera lo que Él tenía que ofrecer (Juan 3:16; Marcos 8:34).

En Mateo 10:34–39, Jesús indicó claramente lo que significa seguirlo. “No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su casa. El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará”. Dijo Jesús.

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El hecho de que Jesús trajera una «espada» y volviera a los miembros de la familia uno contra otro puede parecer un poco duro después de palabras como “todo aquel que en Él cree no perecerá” (Juan 3:16). Pero Jesús nunca suavizaba la verdad y la verdad es que seguir a Jesús conduce a decisiones difíciles. Volverse atrás a veces puede parecer muy atractivo. Cuando la enseñanza de Jesús pasó de las Bienaventuranzas (Mateo 5:3–11) a la Cruz venidera, muchos de los que lo habían seguido lo abandonaron (Juan 6:66). Aun los discípulos decidieron que seguir a Jesús era demasiado difícil la noche que Él fue arrestado. Cada uno de ellos lo abandonó (Mateo 26:56; Marcos 14:50). Esa noche, seguir a Cristo significó una posible detención y ejecución. En vez de poner en riesgo su propia vida, Pedro negó tres veces que conocía a Jesús (Mateo 26:69–75).

Jesús siempre obedeció a su padre, entonces; Seguir a Cristo significa esforzarse por ser como Él, por tanto, esto es lo que nos esforzamos a hacer (Juan 8:29; 15:10). Para seguir a Cristo verdaderamente hay que ponerlo de jefe. Eso es lo que significa hacer a Jesús Señor de nuestras vidas (Romanos 10:9; 1 Corintios 12:3; 2 Corintios 4:5).

Cada decisión y sueño se filtran a través de Su Palabra para colocarlo en Gloria en todo(1 Corintios 10:31). No somos salvos por las cosas que hacemos para Cristo (Efesios 2:8–9) sino por lo que Él ha hecho por nosotros. Tratemos de agradar a Cristo en todo. Esas acciones se pueden lograr cuando permitimos que el Espíritu Santo tenga un control completo de cada área de nuestras vidas (Efesios 5:18). Él explica en las Escrituras (1 Corintios 2:14), nos capacita con dones espirituales (1 Corintios 12:4-11), nos consuela (Juan 14:16) y nos guía (Juan 14:26).

Seguir a Cristo significa aplicar las verdades que aprendemos de Su Palabra, y vivir como si Jesús caminara junto a nosotros en persona.