¿Qué son los 7 Sellos del Apocalipsis? El inicio del Juicio Divino del fin de los tiempos

Los 7 sellos marcan el inicio de la justicia Divina, cuando Dios inicie los juicios del fin de los días. Cada juicio llega con progresivos, horrendos y devastadores sucesos a medida que se va acercando el fin de los tiempos. Cada uno de los 7 Sellos se van conectando entre si, a medida que van ocurriendo los sucesos abominables apenas termina uno, comienza el siguiente.

«Vi cuando el Cordero abrió el primero de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira». Apocalipsis 6:1 

Vimos que Pablo nos relata que Jesús ya abrió el primer sello. Pablo es el único y privilegiado en ser testigo cuando abrieran los sellos. Cordero; sabemos que es Jesucristo; el cordero de Dios. Entonces cuando Jesús abre el primero de los 7 sellos, una voz estruendosa le dice que mire; y lo que el Apóstol comenta que se ve es el primer Jinete viajando sobre un caballo blanco representando al demonio y será el responsable de declarar la guerra;

«Miré, y he aquí un caballo blanco; el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, a lo que salió venciendo, y para vencer». Apocalipsis 6:2

Luego Jesús abre el segundo sello; y lo que ve es el segundo Jinete montando un caballo rojo representando miles de muertes;

«Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: Ven y mira. Y salió otro caballo, bermejo; entonces al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; dándole  una gran espada». Apocalipsis 6:3-4

Ahora Jesús se propone a abrir el tercero de los 7 sellos, y lo que ve es el tercer Jinete cabalgando un caballo negro, es el único que emite alguna voz. Y quien regará el hambre entre los sobrevivientes de la oleada de muerte del segundo jinete;

«Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira. Miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano. También oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino». Apocalipsis 6:5-6

El cuarto sello Jesús lo abre y ve el último jinete, y viene montado sobre un caballo amarillo; el único con nombre; Muerte, y llega representando mayor hambre y guerra aún mayor;

«Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira. Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra». Apocalipsis 6:7-8

¿Cuales son los 4 Jinetes del Apocalipsis y que representan?

Ya abiertos los primeros cuatro de los 7 sellos, Jesús se dispone a abrir el quinto sello. El mismo nos habla de las personas que martirizaron por su fe en Cristo mientras estuvieron en la tierra. Estas personas rogaban a Dios que detuviera tanto sufrimiento, Dios los consuela diciéndoles que se está haciendo justicia Divina y que esperen Su tiempo.

«Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos». Apocalipsis 6:9-11

Cuando se abre el sexto de los siete sellos, sucede un atroz terremoto, aterrorizando a miles causando una escalofriante devastación, y al mismo tiempo fenómenos astronómicos. Es tanto el sufrimiento que los sobrevivientes de los anteriores sellos pedían piedad a la vez que se escondían en cualquier cueva que veían, hasta el punto de pedir al monte que los cubriera con rocas para que no los viera Dios.

«Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; a lo que el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; a la vez las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. Entonces el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar». Apocalipsis 6:12-14

Bien, los sucesos continúan con la apertura del séptimo sello, éste saca a la luz 7 Trompetas con sus respectivos ángeles, cada uno irá sonando su Trompeta sucesivamente y cada uno con un estilo distinto de calamidades.

Suena la primera Trompeta; y viene acompañada de granizo y fuego, mezclado con sangre destruyendo la naturaleza y su hábitat.

«El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde». Apocalipsis 8:7

Ahora el segundo ángel suena su trompeta y cae sobre el mar una inmensa bola de fuego destruyendo toda vida marítima y toda nave, barco que ahí estaban;

«El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida». Apocalipsis 8:8-9

Continúa el tercer ángel quien suena su trompeta y anuncia lo que según parece se trata de un meteorito envuelto de un voraz fuego que cae sobre los ríos y nacimientos de aguas, supongo son manantiales, asea agua dulce, Pablo menciona al ajenjo, esa es un raíz sumamente amarga, que al caer en las aguas las envenena y hace sufrir a la humanidad al tomar de esas aguas.

«El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Entonces la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas». Apocalipsis 8:10-11

El cuarto ángel suena la Cuarta trompeta trayendo consigo una atroz oscuridad a causa del tapado parcial del sol y la luna y todo cuerpo celeste.

«El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche». Apocalipsis 8:12

Llega el quinto ángel sonando su Trompeta provocando la tortura de los humanos causadas por abominables langostas que surgieron de un abismo abierto por una estrella que cayó del cielo.

«El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; entonces se le dio la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo del abismo, a lo que subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo». Apocalipsis 9:1-2

Cuando el sexto ángel suena su trompeta se sueltan un ejercito implacables demonios que acaban a sólo una tercera parte de la humanidad.

«El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios, diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eufrates. Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban  preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres». Apocalipsis 9:13-15

¿Qué son las 7 Trompetas del Apocalipsis? Suena la primera Trompeta

La séptima trompeta le abre las puertas a 7 ángeles que esta vez traen unas copas cada uno en representación de la ira de Dios contra la humanidad y los que destruyeron la tierra. y a la instalación del Reino de Dios.

«Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra». Apocalipsis 11:18

Los 7 sellos representan los tiempos marcados antes de la segunda venida de Cristo y un llamado a los que todavía no creen en la Palabra de Dios, ni en Su hijo Jesucristo y a la vez a los que cometen pecado, que se conviertan, que tienen oportunidad de evitarse esos atroces sufrimientos. Sigue a Cristo, llena de fe tu corazón, sólo Dios es el Salvador.