¿Quien era María de Nazaret? La madre de Jesucristo

¿Quien era María de Nazaret? La madre de Jesucristo. Maríamadre de Jesús de Nazaret, fue una mujer judia de Nazaret, Galilea que, según diversos pasajes pertenecientes al Evangelio de Mateo, al Evangelio de Lucas y a Hechos de los Apóstoles, como también distintos textos apócrifos, tales como el Protoevangelio de Santiago, vivió entre fines del siglo I a.C. y mediados del siglo I d.C. También el Corán (siglo VII), el libro sagrado del Islam la presenta como madre de Jesús (Isa), bajo su nombre Árabe, Maryam o Miriam.

¿Quienes fueron los 12 Discípulos que siguieron a Jesucristo?

La tradición relata que María la Madre de Jesús, antes y después del nacimiento de Jesús vivió en Nazaret, pequeña ciudad de Galilea, y que, según la ley, estuvo casada con el artesano José descendiente de la casa del Rey David. Jesús de Nazaret fue acompañado por María durante su ministerio de un lugar a otro, junto con las mujeres que le acompañaron desde Galilea y los «cuatro hermanos de Jesús»: Santiago, José, Simón y Judas, hijos de María y Cleofás.

La veneración de María fue constante

María, así como los cuatro hermanos; fueron rodeados de una atmósfera de veneración que siguió en aumento, puesto que, María cumplía totalmente convencida las condiciones propias de los ciudadanos del reino. Como ejemplo del recuerdo que los primeros discípulos conservaban de María se encuentran las palabras que se colocan en boca de Isabel: «Bienaventurada tú que has creído» (Lc. 1,45). Tiene también un recuerdo vivo la frase de San Lucas: «María conservaba todos esos recuerdos, meditándolos en su corazón» (Lc. 2, 19).

La Virgen que concebirá al Mesías

Mateo menciona que es María aquella de quien habló el profeta Isaias al decir: «la Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que traducido significa: «Dios con nosotros».

En el Evangelio de Lucas es donde más datos da sobre María, al desarrollar con más detalle los temas de la infancia de Jesús, algunos de los cuales se amplían más abajo: la Anunciación, la Visita a Isabel, el Nacimiento de Jesús, la Presentación de Jesús en el Templo, es aquí donde el anciano Simeón le profetiza: «a ti misma una espada te atravesará el corazón», aludiendo al dolor de María durante la Pasión de su Hijo, Y la pérdida de Jesús y su hallazgo en el templo.​

Al pie de la cruz y entregada como Madre

María estuvo al pie de la cruz y fue testigo de la resurrección de Jesús su hijo. Su mención en el cenáculo (Act. 1,14) junto con los doce apóstoles y las demás mujeres, es el inicio de una presencia viva y constante en el seno del cristianismo primitivo. La comunidad de Jerusalén honró también a María como «Madre del Señor», título con el que hacían participar a María de la gloria de Jesús e iniciaban con ello el proceso de reflexión teológica en torno a lo que ha venido a llamarse «las glorias de María».

En el Evangelio de Juan, Jesús hace su primer milagro a petición de ella, en Caná. Y en la cruz, la entrega como madre al discípulo amado, y él es entregado a María como hijo. Ante este hecho, la iglesia proclama simbólicamente a María como «Madre de la Iglesia», es decir, «de todos los cristianos», figurados en la persona del discípulo amado. También se la menciona en los Hechos de los Apóstoles; como miembro destacado de la comunidad cristiana primitiva.