¿Quien era Tomás? El Apóstol con valor para afrontar el temor

¿Quien era Tomás? El Apóstol con Gran Valor. Quien era judío, y Nacido en  Galilea, en el Siglo I, un humilde pescador de oficio. Tuvo la felicidad de seguir a Cristo que lo hizo uno de sus Apóstoles. Tomás es conocido entre los demás apóstoles por su incredulidad, y fue el que proclamó su FE con estas palabras: ¡SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO!».

¿Quienes fueron los 12 Discípulos que siguieron a Jesucristo?

En el momento que Jesús se dirige por última vez a Jerusalén, donde según lo anunciado, será atormentado para luego matarlo. En ese momento los discípulos sienten un impresionante temor acerca de los graves sucesos que pueden suceder y dicen a Jesús:»Los judíos quieren matarte y ¿vuelves allá?. Fue cuando respondió a favor de Jesús, y Tomás dijo: «VAMOS TAMBIÉN NOSOTROS PARA MORIR CON ÉL». Así de ardiente era el amor de este discípulo por su maestro, aún antes del descenso del Espíritu Santo.

Cuando Jesús apareció resucitado a sus apóstoles Tomás no estaba con ellos. Los discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». El les contestó: «si no veo en sus manos los agujeros de los clavos, y si no meto mis dedos en los agujeros de sus clavos, y no meto mi mano en la herida de su constado, no creeré».

A los ocho días estaban los discípulos reunidos y Tomás con ellos. Se presento Jesús y dijo a Tomás: «Acerca tu dedo: aquí tienes mis manos. Trae tu mano y métela en la herida de mi costado, y no seas incrédulo sino creyente».Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío».Jesús le dijo: «Has creído porque me has visto. Dichosos los que creen sin ver».

Llamado de Jesús para que lo siguiera

Jesús en un retiro solitario, antes de la mañana en que fueron llamados y ordenados los Doce Apóstoles, allí “pasó la noche orando a Dios”. Entonces, cuando amaneció, y mientras las multitudes se reunían para oír más del nuevo y maravilloso evangelio del maestro, él pidió que se acercaran algunos de los que hasta entonces lo habían acompañado devotamente con carácter de discípulos o seguidores, y de entre ellos eligió a doce, a los cuales ordenó y nombró Apóstoles.

Ninguno de ellos anteriormente habían sido comisionado con determinada delegación de autoridad o nombramiento especial; habían formado parte de los discípulos en general, pero sin embargo no como Apóstoles. Primero escogió a siete de ellos extendiendo un llamado preliminar que habían aceptado en el acto, abandonando totalmente o en parte sus negocios para seguir al Maestro. Estos fueron: Andrés, Juan, Simón Pedro, Felipe, Natanael, Santiago o Jacobo y Leví o Mateo. Luego llamó a los cinco restantes, comenzando con Tomás, siendo el octavo elegido como Apóstol de Jesús.

Después Jesús ascendió al cielo

Después del descenso del Espíritu Santo, Tomas investido de poder, viajo a la región de Persia con el fin de predicar el Evangelio allí y también en la India. Una de las personas convertidas por él a la fe de Cristo fue Sindique, amiga de Migdalia, esposa de Casorio, cuñado del rey.

Así lo hizo Migdonia. Aquel día Tomás comenzó a hablar con flamígero entusiasmo y Migdonia, tras la predicación, abrazó la fe de Cristo. Al enterarse su esposo, le avisó al rey, que mandó encerrar al apóstol y envió a la reina a convencer a su hermana del error de haberse hecho cristiana. Pero contrariamente a lo previsto, no sólo Migdonia no se pervirtió, sino que convirtió a su hermana, la reina.

El Rey Casisio se molestó por lo ocurrido y envió a Tomás al horno, del cual salió con vida, por la gracia de Dios. Luego de unas largas discusiones, el Rey quiso que Tomás adorara a su Dios, a lo que le dijo que no, y Tomás derrumbó al dios del Rey y fue allí que le atravesó una espada en el Corazón a Tomás.