¿Quienes son los VIGILANTES de Dios? Ángeles caídos

La Biblia hace muchas referencias a los gigantes Nephilim que fueron descendientes de los «hijos de Dios» y las «hijas de los hombres» antes del Gran Diluvio. A estos «hijos de Dios» Enoc los llamó en su libro; «vigilantes de Dios» o ángeles caídos. Los vigilantes fueron quienes de manera deliberada se mezclaron con las hijas de los hombres y crearon a los gigantes, los mismos que destruyeron la creación de Dios y por haber desobedecido al Señor y a Sus mandatos; luego son expulsados del cielo.

Enoc le habla a nuestra generación del FIN DEL MUNDO

«Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas. Y dijo el Señor: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre». Génesis 6:1-4

Los vigilantes en el libro de Enoc

Ya que en la Biblia se habla poco de los vigilantes, veremos que nos dice Enoc en su libro; una de las obras apócrifas no canónicas más importantes. Enoc es un profeta desde el inicio y previo a la inundación, además de ser un mensajero de la fe en Dios. Fue bisabuelo de Noé y una de las primeras personas que habló cara a cara con el Señor. Reunió todo el conocimiento secreto que se le había dado y lo anotó para las futuras generaciones de la humanidad.

Primer capítulo del LIBRO de ENOC

Vigilantes de Dios

Según Enoc, existían 200 Vigilantes celestiales en la antigüedad, quienes se rebelaron contra Dios allá en el cielo. Los mismos fueron liderados por los ángeles Shemihaza y Asa’el, los Vigilantes luego llegaron a la Tierra hacia el Monte Hermón, en donde se encontraron con las hermosas mujeres de los hombres y se aparearon. El producto de esto es el nacimiento de gigantes híbridos hambrientos de sangre y más tarde condujo al Gran Diluvio, para lo que denominaron la destrucción de los que no debieron nacer.

«Y los Vigilantes, hijos del cielo las vieron y las desearon, y se dijeron unos a otros:
«Vayamos y escojamos mujeres de entre las hijas de los hombres y engendremos hijos». Enoc 6:2

El Libro de Enoc detalla notablemente sobre los Vigilantes. Sin embargo no existe un registro preciso de cuales eran los nombres de cada uno de los 200 Vigilantes, pero sí mencionan algunos de sus propios nombres.

«Y eran en total doscientos los que descendieron sobre la cima del monte que llamaron «Hermon», porque sobre él habían jurado y se habían comprometido mutuamente bajo
anatema». Enoc 6:6

Sus nombres

Enoc menciona a dos, quizás los más importantes; Asa’el y Shemihaza, este último más adelante se consideró un demonio, y ocasionalmente se le identifica como el diablo o como uno de sus jefes. Shemihaza, quien era el Jefe de los Ángeles Caídos, a menudo se identifica con Lucifer (el Iluminado) o Lumiel (‘la luz de Dios’).

«Estos son los nombres de sus jefes: Shemihaza, quien era el principal y en orden con relación a él, Ar’taqof, Rama’el, Kokab’el, -‘el, Ra’ma’el, Dani’el, Zeq’el, Baraq’el, ‘Asa’el, Harmoni, Matra’el, ‘Anan’el, Sato’el, Shamsi’el, Sahari’el, Tumi’el, Turi’el, Yomi’el, y Yehadi’el». Enoc 6:7

Revelación de oscuros secretos

Los vigilantes se encargaron de revelar a la humanidad secretos ocultos. Y lo hicieron aún si el consentimiento de Dios, es decir; actuaron en contra de Su voluntad. Estos enseñaron a los humanos gran variedad de artes creativas, valiosos conocimientos relacionados con la ciencia y la tecnología, la agricultura, el uso de cosméticos, metalurgia, medicina, astrología, astronomía y mucho más, todo fue un gran regalo de los Vigilantes para la humanidad.

Capítulo 2 del LIBRO DE ENOC

Castigo por su revelación

El castigo que Dios les dio a los vigilantes por dar a los humanos tanto conocimiento secreto, Dios envió un Gran Diluvio, y de esa manera aniquila a los Vigilantes al igual que a todos los gigantes malvados. A pesar de esto, sobrevivieron algunos de los Ángeles Caídos, quienes huyeron a otros países donde continuaron enseñando secretos ocultos a la humanidad. Los Vigilantes nunca fueron destruidos, y su conocimiento secreto se extendió a través de varias culturas. Muchos dirían que su conocimiento ha sobrevivido hasta el día de hoy.

«Y le dijo: «Ve hacia Noé y dile en mi nombre, ‘escóndete’; y revélale la consumación que viene, pues la tierra entera va a perecer, un diluvio está por venir sobre toda la tierra y todo lo que se encuentre sobre ella perecerá». Enoc 10:2