¿Si dudo de mi salvación, quiere decir que no soy salvo?

En algunos momentos todos tenemos dudas. Si dudas o no, eso no es lo que determina si eres un buen cristiano. Aún siendo un infiel creyente, Dios es fiel. La Biblia nos enseña que Dios anhela que estemos seguros y confiados de nuestra salvación. Una de las promesas de Dios es que todos los que creen en Jesucristo serán salvos. Pero todos hemos pecado y estamos destituidos de la gloria de Dios y como resultado merecemos la muerte y una eternidad apartados de Dios. Ahh  pero el inmenso amor de Dios por cada uno de nosotros es tan grande, que murió en nuestro lugar, tomando sobre Él el castigo que todos merecíamos. Como resultado, todos aquellos que creen están salvados y eternamente seguros.

«Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros». Romanos 5:8

En algunas ocasiones es bueno dudar, eso nos anima a examinarnos si de verdad estamos en la fe, así nos lo afirmó Pablo en la Biblia. Ese examen debe incluir si de verdad aceptamos a Cristo como nuestro Salvador, si el Espíritu Santo de verdad está en nosotros. Si Él lo está, entonces bajo ninguna circunstancia podemos perder la salvación que Cristo ha obtenido para nosotros. Pero si el Espíritu Santo no está en tú corazón, entonces es que te está convenciendo de pecado y te está guiando al arrepentimiento y de esa manera te reconciliará con Dios a través de Cristo.

Podemos estar seguros de nuestra salvación cuando reconozcamos que ya estando en Cristo, estamos eternamente seguros. Pero la verdadera fe salvadora esta  demostrada por sus obras, y el fruto del Espíritu en nosotros. La falta de esta evidencia puede ser a veces la causa de nuestras dudas.

¿Soy salvo sólo por fe o por obra? ¿O ambas? Una lleva a la otra

«Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma». Santiago 2:14-16

«Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?». Santiago 2:18-21

«¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta». Santiago 2:22-26

Si has sembrado tu fe en Cristo, aparta tus dudas y confía en Dios. Acepta a Jesucristo como tu Salvador, eso sin duda alguna te hará salvo. Pero si no tienes a Cristo en tu corazón, te invito a que creas en el Señor Jesucristo y serás salvo.