Si soy Cristiano ¿Debo celebrar el día de los muertos?

El Día de los Muertos lo celebran en muchas partes del mundo, en especial en Latinoamérica. Esta celebración está conectada con las fiestas católicas que caen en el 1 y 2 de noviembre, el Día de Todos los Santos y el Día de los Difuntos. La celebración consiste en que los amigos y familiares de los fallecidos se reúnen para orar por ellos y llevar a la tumba del difunto comidas favoritas, tradicionalmente llevan “calaveras de azúcar » y el «pan de la muerte». Los familiares y amigos elaboran altares privados en honor de los difuntos y se dan homenaje a ellos. Los orígenes de esta fiesta han sido trazados hace miles de años a un festival azteca dedicada a una diosa llamada Mictecacihuatl.

A decir verdad esto no tiene nada de bíblico ni mucho menos Cristiano. Sin embargo, muchos de los que se hacen llamar cristianos lo celebran. Lo que impulsa a las personas a realizar estas practicas impías es la errónea idea de que a través de esos rituales, ellos pueden comunicarse con sus familiares queridos difuntos, que ellos piensan que participan en estas ceremonias. Pero simplemente no es cierto.

En la Biblia existe un sólo “día” más que los muertos no arrepentidos pueden estar seguros de anticipar: el día en que se presentarán delante de Dios para el juicio final. Cuando un alma salta a la eternidad, o mejor aún, cae en la presencia bendita del Señor, o sigue esperando el juicio final antes de ser echado al infierno eterno. La Biblia establece que los hombres pueden morir solo una vez, y después de esto el juicio. Claramente esto nos indica que cuando una persona muere, el cuerpo se desintegra al polvo, pero el alma permanece consciente en el estado en que se habitará por toda la eternidad, ya sea la condenación en el infierno o la gloria eterna con Dios.

«Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio». Hebreos 9:27

Cuando las personas celebran el Día de los Muertos, cada uno que invoca las almas de sus difuntos queridos, se sumergen en un pecado abominable y completamente sin sentido. La Biblia nos muestra quien es el único, digno y lo suficientemente poderoso como para llamar a los muertos; Él llamará a estos a la resurrección de condenación. Los que mueren en Cristo, en realidad no han muerto, ya que pasan inmediatamente a la presencia del Señor; la Biblia dice que «duermen».

¿Es verdad qué los Santos interceden por mi ante Dios?

«Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza». 1 Tesalonicenses 4:13

Cualquier tradición o costumbre contraria a la voluntad de Dios expresada en su Palabra dada en la Biblia, no puede existir justificación alguna para honrar y preservar la misma. Entonces, como buenos cristianos, esa es una razón de peso para no celebrar el día de los muertos. De hecho, quienes lo hagan están tontamente provocando la ira de Dios. Como ya vimos, la Biblia nos advierte no consultar, dar audiencia a los muertos, como es lo que ocurre generalmente el Día de los Muertos. En resumidas cuentas, el pueblo de Dios debe separarse de tales prácticas pecaminosas y así evitar la ira que vendrá sobre aquellos que las practiquen.

«Y pasó sus hijos por fuego en el valle del hijo de Hinom; y observaba los tiempos, miraba en agüeros, era dado a adivinaciones, y consultaba a adivinos y encantadores; se excedió en hacer lo malo ante los ojos de Jehová, hasta encender su ira». 2 Crónicas 33:6

El Día de los Muertos está en el lado opuesto del evangelio verdadero que se encuentra en las Sagradas Escrituras. Esto no es más que una manifestación de Satanás, que siempre está al acecho como un león rugiente, buscando a quien devorar.