¿Si soy cristino vivo en FELICIDAD? Gracias a la Fe

Muchas personas piensan que está mal sugerir que un cristiano debe estar siempre feliz. Por eso, generalmente ponemos al mismo nivel la palabra felicidad con nuestros sentimientos y emociones humanas, cuando en realidad, una vida cristiana no debería ser vivida basándose en lo absoluto en nuestros sentimientos, sino de la fe.!

“Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en el Señor su Dios”. Salmo 146:5.

Quizás estés triste al ver como está el mundo actualmente, o puede que te entristezcas por la pérdida de un ser querido, pero todo debe estar acompañado de tu fe y confianza en que Dios coloca Su mano sobre tu vida y hará que todas las cosas sean para tu bien. A través de Su poder puedes vencer cualquier cosa que te haga perder la paz, la esperanza, la alegría y el gozo en tú espíritu. Hay una expresión popular que dice “como en las nubes”, si esperas sentirte así, quizás esperes toda la vida. Pero por lo que no tienes que esperar es la felicidad verdadera que obtienes cuando te enganchas en la fe de que cuando estas en las manos de Dios todo es como debería de ser.

Felicidad de un Cristiano

Para muchos la felicidad es algo que brota por cosas exteriores y se basa en las personas, cosas, lugares, pensamientos o eventos. Sin embargo los verdaderos cristianos sabemos que eso no es felicidad. La felicidad es una profunda cimiente de confianza en Dios, una roca sobre la que podemos estar firme, sin importar factores externos, otras personas, cosas, lugares, pensamientos o eventos. Es una elección que hacemos una y otra vez durante toda la vida; una elección que no podemos hacer con nuestras propias fuerzas, pero que debemos hacer usando el poder del Espíritu Santo.

“El entendido en la palabra hallará el bien, y el que confía en el Señor es bienaventurado”. Proverbios 16:20 

Todos en algún momento de la vida hemos experimentado situaciones que nos han sacudido. La Biblia nos anima a estar siempre gozosos. Claro que esto no significa que aún esas situaciones dolorosas hay que tener felicidad, sino alegrarse del hecho de saber que la mano de Dios está sobre ti a pesar de lo que haya sucedido. Estar siempre gozoso es saber que puedes apoyarte y confiar en el SEÑOR, sabiendo que Él te sostendrá en Su mano a través de los tiempos difíciles, de las pruebas y de las tragedias.

Felicidad no quiere decir que no esté acompañado de dolor o quebrantamiento. La Biblia nos dice que Jesús era un “varón de dolores, experimentado en quebranto». Pero aun así fue ungido “con óleo de alegría más que a tus compañeros”, porque amaba la justicia y aborrecía la maldad. Entonces podemos tener el mismo amor por la justicia y el mismo odio que Jesús tenía hacía la maldad, y de esa manera también ser ungido y gozar en mi espíritu.

“Mas los justos se alegrarán; se gozarán delante de Dios, y saltarán de alegría”. Salmo 68: 3.

¿Qué beneficios recibo por seguir a Cristo? Felicidad eterna

Diferencia de ser feliz y el placer

La felicidad no es satisfacer las pasiones y deseos humanos y naturales. De hecho, estos solo llevan al vacío, a la insatisfacción y, en última instancia, a la miseria, después de que lo que se describe como “los placeres temporales del pecado” han terminado. No confundas la felicidad con el placer: el deleite y la satisfacción que emergen de seguir los deseos egoístas de uno mismo. Esto son pecados de la carne, entonces hay que vencerlos para obtener la felicidad en lo profundo de nuestro espíritu.  

“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan”. Mateo 6:19-20