Si soy obediente al pacto ¿recibo las promesas de Dios?

La Biblia nos muestra como muchas personas estaban sin cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pues en aquellos tiempos Israel tenía un pacto con Dios, y en ese pacto Dios les había dado unas promesas maravillosas. En otra oportunidad Dios les había dado algunos mandatos en el Monte Sinaí que debían cumplir. Sin embargo, si eran infieles al pacto eran castigados o reprendidos.

«Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo. Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como en el rollo del libro está escrito de mí». Hebreos 10:5-7

Aquí la Biblia nos explica que Jesús estableció un pacto con Su Padre. Ahora, este pacto no solo envolvía guardar algunos mandamientos, sino también hacer la voluntad del Padre. Y hacer la voluntad de Dios Padre no tiene limitaciones. La Biblia nos narra que Jesús, aún siendo el Hijo, tuvo que ofrecerse a sí mismo para aprender la obediencia. Tuvo que abandonar Su voluntad y morir para hacer la voluntad del Padre, y a través de la sangre del pacto eterno, Dios resucitó al gran pastor de las ovejas, nuestro Señor Jesucristo. Las promesas de este pacto son mucho mayores que las del antiguo pacto.

Dios no podía implantar este pacto con todo el pueblo, pero la Biblia nos informa que Jesús dijo;

«Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen». Juan 10:27 

Y a esto Jesús no se refiere solo a los judíos, sino a todas las ovejas que se reúnen por medio de la predicación del evangelio de Cristo entre todos los pueblos y naciones. Entonces Jesús dijo: «Y me siguen». Ellos se suman al mismo pacto en el que entró Jesús. Cuando nos bautizamos damos testimonio de haber entrado en este pacto.

«¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en Su muerte». Romanos 6:3-5

La muerte de la que habla el Apóstol Pablo, es la muerte a nuestra propia voluntad y de esa manera caminamos en una nueva vida según la voluntad del Padre, al igual que lo hizo Jesús. Entonces es aquí donde Jesús se convierte en nuestro pastor, logrando así ser participes de la misma sangre del pacto, la misma que Dios nos da para regalarnos la resurrección de los muertos, es decir, Dios nos arrebatará cuando nos reunamos con Jesús en las nubes.

Entonces se cumplirán todas las promesas el pacto en cada uno de nosotros si somos fieles al pacto, pues tenemos derecho a ellas. En la Biblia las encuentras , y si las crees, tú corazón arderá. Puedes comenzar por no preocuparte por tus necesidades terrenales, ya que las cosas que necesitas se te añadirán si haces la voluntad de Dios. Sumado a eso, la Biblia nos dice que te conviertes en un participante de la naturaleza divina habiendo huido de la corrupción que existe en el mundo. 

Cumplidores Versículos de la Biblia que animan a la obediencia a Dios

Por otro lado la Biblia nos explica que te conviertes en heredero de Dios y serás glorificado junto con Jesús. Además podrás sentarte en el trono de nuestro Señor  Jesús junto a Él así como Él se sentó con Su Padre en Su trono.

«Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman». 1 Corintios 2:9

Si verdaderamente amas a Jesús, puedes guardar Sus mandamientos tranquilamente, así eres fiel al pacto como lo fue el gran pastor de las ovejas. Por lo tanto, también vivirás junto a Él en la gloría.