¿Soy Bienaventurado por Dios? Tú recompensa Divina

Con las bienaventuranzas inició Jesús Su conocido Sermón del Monte frente a sus Apóstoles y a una multitud de seguidores. La Biblia nos habla de ese hecho en Mateo 5:3-12, donde explica que Jesús describió por medio de las 8 Bienaventuranzas; el carácter que debemos tener los verdaderos Cristianos y de ese modo ser bienaventurado y recibir la recompensa.

Al hablar de bienaventurado nos podemos sentir privilegiados, pues en la Biblia cuando Jesús menciona a las personas que han recibido esa recompensa dice que ya son bienaventuradas, privilegiadas, dichosas; no que lo serán.

Bienaventurado

Jesús dirige las bienaventuranzas a un grupo específico de personas; las que se están comportando como menciona cada una y todo gracias a la obra del Espíritu Santo en sus vidas. Eso es precisamente el comportamiento de un buen Cristiano: de desarrollar el carácter que Dios desea ver en sus hijos. Jesús promete a cada grupo que recibirá la bendición correspondiente. No importa que tan difícil sea tu situación actual, si te comportas como describe Jesús, puedes tener la seguridad de que recibirás su recompensa; serás Bienaventurado..!! Fortalezcamos nuestros corazones con esa verdad!

Bienaventuranzas

-Los pobres en espíritu;

«Bienaventurado los pobres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece». Mateo 5:3

Jesús comenzó con los que reconocen su pobreza espiritual y la necesidad de tener a Dios como su Salvador. Son los que con un corazón humilde se acercan a Dios para suplicar su misericordia y su perdón. Eso lo podemos considerar como el primer paso para andar con Jesús. Debemos reconocer que no somos salvos por nuestras propias fuerzas sino por medio de Dios, por su gran misericordia e inmensa gracia.

El anhelo de todo buen Cristiano y pobre en espíritu es reflejar el carácter de Jesús y ser glorificado en su vida. Entonces vive en humildad y fe ferviente en que el Señor Jesucristo es nuestro Salvador y Padre Eterno. Ya vimos que su recompensa es el reino de los cielos, y es desde ya; no hay que esperar nada.

¿Qué significa ser pobre en Espíritu? Bienaventurados

-Los que lloran;

«Bienaventurado los que lloran, porque serán consolados». Mateo 5:4

Aquí Jesús se refirió a los que se arrepienten y lloran de corazón por sus pecados, por los comportamientos desagradables a Dios y por el alejamiento de Él a causa de esos comportamientos. Eso los relaciona con los primeros porque también reconocen su necesidad de Jesús clamando ante Dios con corazón apenado. El Apóstol Pablo nos explica un poco en la Biblia sobre eso;

«La tristeza que proviene de Dios produce el arrepentimiento que lleva a la salvación…». 2 Corintios 7:10

-Los humildes;

«Bienaventurado los humildes, porque recibirán la tierra como herencia». Mateo 5:5

Como estamos viendo, la humildad es la esencia de un buen Cristiano. Jesús vuelve a explicar que los que confían plenamente en Dios sin dejarse llevar por comportamientos de terceros o por las injusticias que ve a su alrededor; recibirán la recompensa. Un espíritu manso y humilde no se deja llevar por los impulsos ante circunstancias adversas, sino más bien se deja guiar con paciencia por la dirección de Dios de como debe actuar de acuerdo con Su voluntad.

Un buen Cristiano debe comportarse de forma humilde o mansa demostrando que confía en Dios fervientemente. Pues sabe que va de la mano de Dios Todopoderoso quien tiene el control de todo y aferrado a Su promesa. Y Dios lo que promete lo cumple.

-Los que tienen hambre y sed de justicia;

«Bienaventurado los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados». Mateo 5:6

Aquí entran los que anhelan justicia Divina manifestada en la tierra. Se trata de una inmensa fuerza interna y para eso buscan participar activamente para que haya justicia. Buscan a Dios para solicitar Su justicia ante las circunstancias que les rodean, así como la de ellos. La buscan porque reconocen que es esa la justicia verdadera; la de Dios. Lo saben porque la han experimentado en sus vidas a través de Su perdón siguiéndolo en santidad y en obediencia. Aún en cualquier circunstancia que parezca injusta, saben que Dios pondrá Su mano en el momento justo. Jesús promete que serán saciados con la justicia de Dios.

-Los compasivos;

«Bienaventurado los compasivos, porque serán tratados con compasión». Mateo 5:7

Aquí Jesús se refiere a los que transforman su corazón por el amor y perdón de Dios mostrando misericordia y compasión y a la vez se identifican con el dolor ajeno y se compadecen. Y eso será bien recompensado. Si muestras compasión por los demás también recibirás compasión cuando la necesites. Así nos enseñó Jesús; ama y recibirás amor.

La mejor demostración de compasión es cuando Dios aún siendo pecadores entregó a Jesús Su único hijo como sacrificio para salvarnos y darnos vida eterna. Si nos comportamos con compasión, le tendemos la mano a otros y les ayudamos a ser mejores personas; recibiremos la recompensa como hijos de Dios.

-Los de corazón limpio;

«Bienaventurados los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios». Mateo 5:8

Un corazón limpio es tener un corazón impregnado en acciones agradables a Dios. Ese corazón busca la santidad sin dejarse contaminar por sentimientos o actitudes que entristecen a Dios. Un corazón que pertenezca única y exclusivamente a Dios, es puro y limpio. No pone a nadie delante de Dios, le declara su Rey eterno y Salvador, el que dicta y reina sobre cada sentimiento y cada pensamiento. ¡Por eso verá a Dios!

«¿Quién puede subir al monte del Señor? ¿Quién puede estar en su lugar santo? Solo el de manos limpias y corazón puro, el que no adora ídolos vanos ni jura por dioses falsos». Salmo 24:3-4

-Los que trabajan por la paz;

«Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios». Mateo 5:9

Esta recompensa será para quienes trabajen en favor de la paz. Pero Jesús no se refiere a los que viven en paz: se puede vivir en paz manteniéndose aislado de los demás o sin meterse en la vida de otros. Pero eso no significa que se esté colaborando intencionalmente para que haya paz, pensando que forma parte de la misión que Dios ha encomendado.

A la paz que se refiere Jesús es la paz interna, la que nos da tranquilidad de saber que somos hijos de Dios, que hemos recibido conciliación con Él por medio de la obra de Jesús en la cruz. La misión de un pacificador es reconciliar al mundo con Dios, ayudarle a vivir en su paz. Ellos serán llamados hijos de Dios porque expresan de una forma especial el corazón del Padre.

¿Qué hago para que Dios me recompense? Te bañarán de Bendiciones estas conductas

-Los perseguidos por causa de la justicia;

«Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les pertenece». Mateo 5:10

Los perseguidos porque actúan a favor de la justicia Divina, serán dichosos. Ese comportamiento lo reflejan aquellas personas que defienden a capa y espada cuando ven alguna injusticia o maltrato a un indefenso. Estas personas levantan su voz en favor de los derechos de los que no se pueden defender porque saben que cada vida tiene valor ante Dios. Se esmeran por encontrar soluciones  para que todos vivan en paz y reciban respeto.

Estas recompensas ofrecidas por Jesús nos debe impulsar a cumplir la Palabra de Dios. Conviértete a Cristo, ese sería el primer paso para estar en la lista de los bienaventurados y privilegiados de Dios.