¿Tengo que BUSCAR a Dios o Él ya me encontró? El Señor está en todos lados

La Biblia dice que Dios está en todas partes, y que también está sobre cada uno de nosotros, esto quiere decir que ¿ya me encontró? o ¿Tengo que buscar a Dios yo? Ciertamente Dios es Todopoderoso, Omnisciente y Omnipresente, pero te da la libertad de escoger tu camino, te da libre albedrío. Él sabe donde estamos, no tiene necesidad de buscarnos, y siempre está tocando la puerta de nuestro corazón, está ahí contigo, pero es a ti a quien le toca dejarlo entrar.

«Esto lo hizo Dios para que todos lo busquen y, aunque sea palpando, lo encuentren. De verdad, Él no está lejos de ninguno de nosotros». Hechos 17:27

Aquí Dios a través de los Apóstoles nos hace un llamado a buscarlo continuamente, es nuestro deber buscar a Dios, Él está junto a nosotros esperando que lo aceptemos. Cuando lo aceptamos de corazón, también le estamos abriendo la puerta a las millones de bendiciones que nos tiene guardadas, son recompensas que recibimos de nuestro buen comportamiento, es decir; de cumplir Su ley de pie a cabeza.

¿Cómo sé si Dios está TOCANDO MI PUERTA? Respóndele

Importancia de buscar a Dios

La Biblia nos enseña que al buscar a Dios ganamos vida eterna, pues es sólo Dios quien nos da la vida y esa búsqueda debe ser de corazón, nos debemos rendir ante nuestro Padre Celestial para que de esa manera podamos ser escuchados, perdonados y sanados, pues no hay nada mejor que estar bendecido por Dios.

«Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra». 2 Crónicas 7:14

Esta es una instrucción muy sencilla, si buscamos a Dios con humildad, de forma sincera, todas las cosas llegarán para nuestro bienestar porque Él siempre está allí, la idea es que, cuando nos acercamos a Dios, Él se muestra ante nosotros. Dios no se esconde del corazón que lo busca. Cuando conocemos a nuestro Señor eterno, todo lo malo desaparece, y aumenta nuestra relación con Él. Esto comienza cuando nos convertimos a Él para la salvación y ponemos nuestra confianza en Jesucristo. Y cuando somos salvos, Dios nos regala al Espíritu Santo para que habite en nosotros y nos abra todos los caminos para conocer a Dios, además transforma nuestros corazones para que anhelemos buscar a Dios.

«No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta». Romanos 12:2

Dios nos exhorta por medio del Apóstol Pablo, a que lo busquemos y aprendamos la verdad a través de Su Palabra dada en la Biblia. Otra manera de buscar a Dios es mediante la oración y cuando lo adoramos en nuestra mente y corazón, allí estará Él para socorrerte. La búsqueda de Dios la podemos hacer solos o también en grupo; con otras personas que también anhelan estar con Él, creyentes o no, de esa manera nos escucha y nos atiende.

«Y salió al encuentro de Asa, y le dijo: Oídme, Asa y todo Judá y Benjamín: el Señor estará con vosotros, si vosotros estuviereis con Él; y si le buscareis, lo hallarás de vosotros; mas si le dejareis, Él también os dejará. Muchos días ha estado Israel sin verdadero Dios y sin sacerdote que enseñara, y sin ley; pero cuando en su tribulación se convirtieron al Señor Dios de Israel, y le buscaron, Él fue hallado de ellos». 2 Crónicas 15:2-4