Tres lecciones de vida que nos deja la tentación que vivió Jesucristo

La vida de Jesucristo nos deja muchas enseñanzas y una de las más importantes es con respecto a la tentación en carne propia que vivió en varias ocasiones frente a satanás; una lucha de guerrero a la cual no se dejó ganar y en todo momento demostró una firmeza y fe digna de ser el hijo de Dios, siempre obedeciendo a su padre y confiando en su misericordia.

Aquí te dejamos tres lecciones de vida que nos dejó la tentación de Jesucristo.

1) Las guerras espirituales no se ganan con dones, sino con mente espiritual.

Jesus entendía que aunque él tenía el poder para hacer todas las cosas, era su consagración y su temor a él lo que lo sostendrá en el momento de la tentación.

2) Lo importante no es conocer la palabra sino saberla aplicar en el momento justo.

Jesús era la palabra de Dios hecha carne, pero nada de eso hubiera servido de nada si hubiera caído en la tentación, debemos aprender a amar la palabra y hacerla parte de nuestra vida, pero aún más tener la sabiduría para aplicarla cuando se requiera.

3) Ante la tentación, será la fuerza de nuestras convicciones contra nuestra debilidad.

Cuanto más firmes en Dios estemos, más temor de él tendremos y más rápido encontraremos la salida a esa tentación que nos está tocando la puerta.