Tres razones por las que Dios nos permite pasar momentos difíciles

La vida da muchas vueltas y a todos los seres humanos Dios los hace pasar por situaciones difíciles que son cómo un desierto, son cómo «pruebas» en nuestro largo camino; a veces Dios las usa para fortalecer nuestra fe, para hacernos buscarlo, o para cualquier otro propósito que él tenga establecido, pero sea cómo sea, todas estas situaciones tienen una razón.

Aquí te dejamos 3 propósitos de esas situaciones de desierto en nuestras vidas para que la aceptes de la mejor manera.

  1. Para enseñarnos a vivir por fe y no por vista. Dios quiere que vivamos anclados a su promesa, y que no sean las circunstancias las que nos muevan, sino nuestra fe. «Más el justo vivirá por fe, y si retrocediere no agradará a mi alma» [Hebreos 10:38].
  2. Para fortalecer nuestro hombre/mujer interior. No hay cambio verdadero si no cambiamos desde adentro, son esas emociones fuertes las que nos rompen desde adentro y nos hacen entender que necesitamos cambiar el rumbo de nuestras vidas. «para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu» [Efesios 3:16].
  3. Para guiarnos hacia el propósito de nuestra vida. El desierto es un lugar para darnos visión espiritual, si entendemos los propósitos de este desierto y los cumplimos, Dios nos revelará el plan que tiene para nuestra vida. «pero Dios nos reveló por medio del Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las profundidades de Dios» [1 Corintios 2:10].